La detección de más de 1.400 pequeños seísmos en apenas 48 horas bajo Las Cañadas del Teide ha activado el interés de la comunidad científica y la preocupación de la ciudadanía. Aunque la energía de estos eventos es «prácticamente nada» en términos destructivos, el cambio en el patrón de las señales ha llevado a los expertos a realizar un análisis exhaustivo de lo que ocurre a 10 kilómetros de profundidad.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 24 DE FEBRERO DE 2026
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha reportado dos enjambres sísmicos sucesivos entre el 21 y el 23 de febrero en la zona oeste de las Cañadas del Teide. El primer episodio sumó más de 800 eventos a 6,5 km de profundidad, mientras que el segundo, iniciado la madrugada del lunes, ha superado ya los 600 sismos a 8 km.
El cambio en la señal: De frotar a «golpear» el micrófono El vulcanólogo Vicente Soler en Televisión canaria explicaba que lo verdaderamente «nuevo» es el tipo de señal. Utilizando una analogía cotidiana, Soler compara la actividad anterior con «frotar suavemente un micrófono», mientras que los eventos actuales son «mixtos», similares a dar «pequeños golpes» rítmicos —hasta 400 por hora— sobre el mismo. «Es algo que en otras condiciones habría quedado reducido al ámbito científico por su pequeñísimo tamaño, pero que hoy es público y genera atención», señala el experto.
Tenerife: Un sistema único de «dos familias» volcánicas Lo que hace a la zona central de Tenerife única en el planeta es la convivencia de dos sistemas diferenciados:
- Volcanes profundos (10-15 km): Tienen un carácter basáltico (similar a los de La Palma o El Hierro). Su última manifestación fue el Chinyero en 1909, produciendo lava y el conocido «picón».
- Volcanes superficiales (5-8 km): Situados al norte del Teide y en Montaña Blanca, poseen productos más claros y una actividad más energética. La última erupción de este tipo fue en Montaña Blanca hace unos 2.000 años.
El escenario actual en Pico Viejo La actividad actual se localiza en el flanco oeste de Pico Viejo, en la zona del cruce de Boca de Tauce hacia Chío. Soler aclara que, en el hipotético caso de que esta crisis condujera a algo, se sitúa en el lado de los volcanes «basálticos y profundos», lo que topográficamente es la zona más segura y conocida por erupciones estrombolianas menos explosivas.
A pesar de la repetición de los enjambres (días 12, 16, 19, 21, 22 y 23), el IGN y los expertos coinciden en que no hay indicios de una erupción a corto plazo. Se recuerda que crisis similares en Azores o Agaete terminaron sin consecuencias, reafirmando que en un territorio volcánico, un enjambre que se inicia y acaba «dice muy poco o casi nada» por sí solo.



