El sector citrícola de la isla respira aliviado tras el desbloqueo de un excedente de 40.000 kilos de naranjas que corrían el riesgo de perderse en los campos. La intervención del Cabildo no solo asegura que los agricultores cubran, al menos, sus costes de producción, sino que establece un precedente de defensa del producto local frente a la saturación del mercado por fruta de importación.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 25 DE FEBRERO DE 2026
LA PALMA. – El Cabildo de La Palma ha logrado dar salida a un excedente de 40.000 kilos de naranjas que se encontraban retenidos en la Isla, garantizando a los productores locales la recuperación, al menos, de los costes de producción. Esta medida busca dar respuesta a la crisis de comercialización detectada en las últimas semanas, motivada por la introducción masiva de fruta procedente de fuera del Archipiélago Canario.
La saturación del mercado con producto de importación había dejado a los citricultores palmeros sin canales de venta estables, poniendo en serio riesgo la rentabilidad de sus explotaciones. Ante esta situación, las gestiones realizadas por el consejero del sector primario, Alberto de Paz, en colaboración con Sodepal y la propia dirección de la Central Hortofrutícola, han resultado fundamentales. El trabajo conjunto con diversos distribuidores canarios ha permitido que el producto palmero sea exportado a otras islas e introducido de nuevo con éxito en el mercado regional.
«Nuestra prioridad absoluta era evitar que la fruta se perdiera en los campos y que el agricultor no perdiera dinero por trabajar su tierra», explica Alberto de Paz. El consejero destaca que esta intervención no solo alivia el stock actual, sino que envía un mensaje contundente de respaldo al sector primario frente a la competencia desleal o las fluctuaciones agresivas del mercado exterior.
Más allá de esta solución de urgencia, la institución insular ya trabaja de forma coordinada con la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias y la empresa pública Gestión del Medio Rural (GMR). El objetivo es diseñar una planificación técnica de cara a las próximas campañas que dote a la fruta de La Palma de las herramientas necesarias para ser competitiva de forma estructural.
Esta estrategia conjunta busca fortalecer los canales de comercialización propios, mejorar la promoción del producto local y asegurar que el consumidor canario identifique y valore la calidad de la naranja de nuestra isla, garantizando así la sostenibilidad del sector a largo plazo.



