La Consejería de Educación confirma que mañana, jueves 26 de marzo, se reanuda la actividad presencial en todos los centros de la isla. Tras evaluar los daños y comprobar la mejoría del tiempo, el Gobierno de Canarias da luz verde al regreso a las aulas, aunque se mantiene la vigilancia en aquellos puntos donde se registraron pequeñas incidencias por las lluvias.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 25 DE MARZO DE 2026.
La comunidad educativa de La Palma recupera el pulso. Tras las jornadas de incertidumbre y la suspensión preventiva de las clases por el riesgo meteorológico, la Consejería de Educación ha confirmado oficialmente que la actividad lectiva presencial se reanuda mañana jueves, 26 de marzo.
Esta decisión se ha tomado en estrecha coordinación con la Dirección General de Emergencias y Protección Civil, tras constatar que la borrasca Therese comienza a remitir en la provincia occidental. Mientras que otras islas como La Gomera deben pasar a modalidad telemática por el estado de sus carreteras, La Palma se suma a Tenerife y Gran Canaria en el regreso a la presencialidad.
evaluación de daños y seguridad
A pesar de la reapertura general, la Consejería se mantiene vigilante. Durante los días de temporal se han detectado afectaciones en dos centros educativos de La Palma, principalmente relacionadas con filtraciones de agua y pequeñas incidencias en infraestructuras. Los equipos directivos y técnicos han trabajado de forma ágil para garantizar que el regreso a las aulas se produzca con total seguridad.
Desde el departamento que dirige Poli Suárez se recomienda a las familias:
- Extremar la precaución en los desplazamientos, especialmente en zonas de medianías donde el terreno aún está saturado.
- Seguir los canales oficiales por si surgiera alguna incidencia puntual en centros específicos durante la revisión final de mañana temprano.
- Mantener la calma, ya que la mayor parte de los centros podrá operar con normalidad o con ligeros ajustes organizativos.
Con este regreso a las aulas, La Palma da un paso definitivo hacia la normalización de la vida cotidiana tras una semana marcada por el fuerte impacto de las precipitaciones.



