La medida compensa los sobrecostes de La Palma, La Gomera y El Hierro frente a las islas capitalinas y estará garantizada por ley durante todo el año 2026.
Redacción. El Faro de La Palma, 31 de marzo de 2026.
La Consejería de Hacienda y Relaciones con la Unión Europea del Gobierno de Canarias ha confirmado la continuidad de la bonificación extraordinaria al combustible para las islas verdes durante el próximo trimestre. De esta manera, los conductores de La Palma, La Gomera y El Hierro seguirán beneficiándose de un descuento de 20 céntimos por litro en la gasolina 95 y el gasóleo A durante los meses de abril, mayo y junio.
Esta ayuda, que forma parte de la estrategia del Ejecutivo regional para equilibrar los costes de vida entre las distintas islas, se calcula analizando el diferencial de precios entre las islas no capitalinas y la media registrada en Tenerife y Gran Canaria. Para este periodo, se ha tomado como referencia el comportamiento del mercado desde el pasado 1 de enero hasta el 15 de marzo.
¿Cómo funciona el descuento?
El sistema está diseñado para activarse de forma automática y flexible. Según establece la orden, si el precio del combustible en una isla no capitalina es igual o superior en cinco céntimos al precio medio de las islas capitalinas, se pone en marcha la bonificación. Dependiendo de cuán grande sea esa brecha de precios, el descuento puede oscilar entre los cinco y los 30 céntimos, situándose para este segundo trimestre en los 20 céntimos ya mencionados.
La consejera de Hacienda, Matilde Asián, ha querido dar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía subrayando que esta medida está recogida en la Ley de Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma de Canarias para 2026. Esto significa que la ayuda está garantizada hasta el 31 de diciembre de este año, y que las únicas variaciones que se producirán cada tres meses serán los ajustes en la cuantía para adaptarse a la realidad de los precios de cada isla.
Un respiro para la economía local
El objetivo principal de esta intervención pública es compensar los sobrecostes y desequilibrios que sufren residentes y profesionales en las islas de menor población. «Buscamos no perjudicar la actividad económica ni a los residentes de esas islas», recalcó Asián, poniendo énfasis en que este ahorro directo en el surtidor es una herramienta clave para mantener la competitividad de las empresas palmeras y el poder adquisitivo de sus habitantes.



