La isla arranca abril con sus embalses al 77% de capacidad, sumando más de 1,8 millones de metros cúbicos desde enero gracias a las intensas lluvias de las últimas semanas.
Redacción. El Faro de La Palma, 8 de abril de 2026.
La situación hídrica de La Palma ha dado un vuelco radical en el primer trimestre de este 2026. Si el año comenzaba con una preocupación latente y las balsas a un escaso 39% de su capacidad total, las recientes borrascas han transformado el paisaje de nuestras cumbres. A día de hoy, el volumen total embalsado alcanza los 3.724.852 metros cúbicos, lo que representa el 77% de llenado técnico.
El despertar de la laguna de barlovento
El dato más espectacular lo protagoniza la Laguna de Barlovento. El 1 de enero, el gran embalse insular presentaba una imagen desoladora con apenas el 12% de su capacidad (220.656 metros cúbicos). Tras los últimos temporales, la balsa ha experimentado un llenado vertiginoso hasta alcanzar el 80%, con más de 1,4 millones de metros cúbicos almacenados actualmente. Este incremento supone multiplicar por seis su volumen de agua en tan solo 90 días.
Lleno total en el valle y el norte
La recuperación ha sido generalizada, dejando a varios embalses en una situación de «lleno total»:
- Bediesta (San Andrés y Sauces) y Dos Pinos (Los Llanos de Aridane) han alcanzado el 100% de su capacidad.
- Las Lomadas se mantiene rozando el límite con un 99% de llenado.
- Montaña de Arco, en Puntagorda, ha subido con fuerza hasta el 97%.
- Manuel Remón (Puntallana) ha dado un salto cualitativo pasando del 73% en enero al 95% actual.
El vicario y el sur también respiran
Incluso en las zonas donde la recuperación suele ser más lenta, las cifras son optimistas. La balsa de Vicario (Tijarafe), que empezaba el año al 29%, ha logrado escalar hasta el 52%, garantizando un margen de maniobra mucho mayor para los regantes de la comarca. Por su parte, La Caldereta en Fuencaliente ha pasado de un 56% a un holgado 91% de ocupación.

En total, la isla cuenta hoy con casi 7,8 millones de pipas de agua de reserva, frente a las apenas 3,9 millones con las que nos comimos las uvas en enero. Esta reserva garantiza una mayor tranquilidad para el sector primario de cara a los meses de mayor demanda, consolidando un inicio de primavera histórico en cuanto a recursos hídricos se refiere.



