La formación popular señala que infraestructuras clave en Los Llanos, El Paso y Tijarafe llevan el sello de su gestión anterior y lamenta los retrasos en las aperturas prometidas.
Redacción. El Faro de La Palma, 16 de abril de 2026.
El panorama político en el Cabildo de La Palma sube de temperatura a medida que se acerca el tramo final de la legislatura. El Partido Popular ha manifestado públicamente su malestar con el actual grupo de gobierno de Coalición Canaria, al que acusa de carecer de ideas propias y de limitarse a «vivir de las rentas» del trabajo realizado en el mandato anterior. La crítica se centra en la autoría de proyectos estratégicos y, sobre todo, en los plazos de ejecución que afectan directamente al beneficio de los ciudadanos.
Uno de los puntos de fricción es la inminente apertura, prevista para mayo, del Parque Cultural Islas Canarias en Los Llanos de Aridane. Según los populares, esta infraestructura es fruto exclusivo de la planificación y financiación lograda bajo su liderazgo en la pasada legislatura, acusando al actual equipo de gobierno de limitarse a «cortar la cinta» de una obra que ya estaba encarrilada.
El conflicto de los plazos en El Paso y Tijarafe
Más allá de la autoría, el conflicto se traslada a la gestión de los tiempos. El Partido Popular pone el foco en el Espacio Cultural y Centro de Interpretación de El Paso, un proyecto que debía dotar al municipio de nuevas plazas de aparcamiento y salas de exposición. Denuncian que, pese a las promesas de finalizar la obra en 2025, el centro sigue cerrado en abril de 2026, lo que consideran una «falta de cumplimiento» con los vecinos del municipio.
Situación similar ocurre con el Vivero de Empresas y Viviendas en Tijarafe. Esta obra, financiada con fondos FDCAN y que supera los cinco millones de euros, fue rescatada en el mandato anterior para dar soluciones habitacionales en el noroeste. Aunque los actuales responsables del Cabildo la han presentado recientemente como una prioridad de su mandato, desde el PP insisten en que se trata de un proyecto heredado que ya contaba con toda la garantía financiera antes del cambio de gobierno.
Un balance sin sello propio
Para la formación popular, el actual balance de gestión se resume en una «absoluta carencia de iniciativas propias». Lamentan que se haya priorizado la imagen pública y los titulares sobre la agilidad en la entrega de las infraestructuras, advirtiendo que la isla no puede permitirse un ritmo de trabajo que dependa exclusivamente de la herencia recibida sin aportar nuevas soluciones a los retos actuales de La Palma.



