El director general de Ordenación Turística, Miguel Ángel Rodríguez, se reúne con representantes del ayuntamiento y del Cabildo para avanzar en la aplicación técnica de la normativa.
Redacción. El Faro de La Palma, 17 de abril de 2026.
El municipio de Breña Baja ha acogido este viernes una nueva sesión de la ronda informativa sobre la Ley 6/2025 de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de Viviendas. El encuentro, que contó con la presencia del director general de Ordenación, Formación y Promoción Turística del Gobierno de Canarias, Miguel Ángel Rodríguez, sirvió para coordinar posturas entre la administración autonómica, el ayuntamiento y el Cabildo Insular de La Palma. El objetivo primordial es dotar a las corporaciones locales de las herramientas técnicas necesarias para completar la ordenación de esta modalidad alojativa en sus respectivos territorios.
Durante la jornada, Rodríguez calificó estas sesiones de «muy productivas», destacando que se están logrando despejar la gran mayoría de las dudas planteadas por los técnicos municipales. No obstante, se abordaron cuestiones específicas y salvedades relacionadas con el régimen jurídico propio de las Islas Verdes, que confiere matices particulares a la aplicación de la norma en La Palma.
Consenso y control local
El director general reafirmó que existe un amplio consenso sobre la necesidad y la oportunidad de esta ley, aprobada el pasado mes de diciembre en el Parlamento de Canarias. Aunque reconoció la existencia de diversas propuestas de modificación, Rodríguez insistió en que el proceso de acompañamiento a los ayuntamientos es fundamental para que la norma sea efectiva en el día a día.
Un punto clave de la reunión fue la clarificación de las competencias municipales en materia de comprobación, control e inspección. Según la normativa, serán los ayuntamientos quienes deban liderar estas labores en el marco de las actividades clasificadas. Con este liderazgo local, se pretende no solo garantizar la calidad de la oferta para los visitantes, sino también asegurar un modelo turístico que respete el equilibrio social y residencial de cada barrio de la isla.



