La mejora del estado del mar permite al Grupo Especial de Actividades Subacuáticas regresar este martes a la costa este de la isla, más de dos meses después de la desaparición del joven palmero en Los Cancajos.
Redacción El Faro de La Palma – 21 de abril de 2026
Los buzos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil han vuelto este martes 21 de abril al mar de La Palma para reactivar la búsqueda de Airam Concepción, el joven desaparecido en la zona de Los Cancajos desde el pasado 16 de febrero, día de los indianos. La mejora de las condiciones del mar tras semanas de oleaje ha hecho posible retomar los trabajos submarinos con seguridad para los agentes.
El dispositivo se ha concentrado esta jornada en el entorno de la playa del Pósito, en el litoral del municipio de Villa de Mazo. Este punto se considera estratégico por el comportamiento de las corrientes marinas en la fachada este de la isla, que discurren habitualmente en sentido norte-sur y tienden a arrastrar y depositar objetos en esa franja costera.
La principal novedad de este nuevo despliegue es la incorporación de scooters subacuáticos.. Se trata de vehículos de propulsión eléctrica que permiten a los buzos desplazarse con rapidez y conservar oxígeno, ampliando así la superficie que pueden inspeccionar en cada inmersión. Con este equipamiento, el GEAS pretende revisar cavidades, grietas y formaciones rocosas del fondo marino, donde la acción de las mareas suele acumular restos.
Airam Concepción desapareció el pasado mes de febrero, coincidiendo con las fiestas de Los Indianos, en las inmediaciones de Los Cancajos. Su mochila y sus pantalones aparecieron poco después en dicha zona, y la última señal de su teléfono móvil se registró también en ese lugar. Esos hallazgos han marcado el perímetro de trabajo de los investigadores, que han ampliado el rastreo varios kilómetros al norte y al sur del lugar donde se localizaron las pertenencias.
El operativo de este martes supone una reactivación técnica del dispositivo tras un parón forzado por el mal estado del mar, que durante semanas impedía la inmersión segura de los equipos. La Guardia Civil confía en que la nueva tecnología y las mejores condiciones meteorológicas permitan cubrir una franja submarina más amplia y aportar indicios en un caso que sigue abierto más de dos meses después.



