Doña María Rodríguez Concepción ha cumplido 101 años. La vecina más longeva de Tazacorte recibió en su casa la visita de la concejala de Servicios Sociales, Lisi Sánchez, que le entregó un ramo de flores en nombre del Ayuntamiento. Un siglo y un año vividos en el mismo pueblo, en una jornada de cariño y agradecimiento institucional.
Redacción El Faro de La Palma · 2 de mayo de 2026
Hay vidas que se miden en años y otras que se miden en historias. La de doña María Rodríguez Concepción tiene de las dos. Acaba de cumplir 101 años y es la vecina más longeva de Tazacorte. Ayer recibió, en su propia casa, la visita de la concejala de Servicios Sociales, Lisi Sánchez, que se acercó con un ramo de flores y un rato de conversación para acompañarla en una fecha que pocas personas alcanzan.
Un siglo (y uno más) viendo crecer su pueblo
Tazacorte de los años veinte. Tazacorte de los cuarenta, los sesenta, los noventa. Tazacorte hoy. Doña María lo ha visto todo: cómo cambiaba el pueblo, cómo se transformaba la vida, cómo iban llegando y marchándose las generaciones. Vivir 101 años en el mismo lugar es vivir el municipio como pocas personas pueden contarlo.
El homenaje del Ayuntamiento, breve y discreto, sirvió para reconocer esa trayectoria: la de una mujer que ha sido parte de la columna sobre la que se ha construido la vida diaria de Tazacorte durante todo un siglo. Y la de su entorno cercano, que ayer también acompañó.
El reconocimiento a toda una generación
Lisi Sánchez subraya que llegar a los 101 años «representa también el testimonio de una generación que ha sido clave en la construcción del municipio», y expresa su orgullo «por poder acompañar a la vecina en una fecha tan significativa». Desde la Concejalía se quiso poner en valor el papel fundamental que han desempeñado las mujeres en la historia y el desarrollo de Tazacorte, en lo social, en lo familiar y en lo comunitario.
El gesto, sencillo en la forma, dice mucho en el fondo: un pueblo que no se olvida de los suyos. Y una vecina que ha tenido tiempo, mucho tiempo, de hacer pueblo.
Felicidades, doña María.



