
AGRICULTURA · VALLE DE ARIDANE
Los plataneros del Valle reclaman al ministro Torres una fecha en mayo para cerrar la recuperación del volcán
239 hectáreas afectadas · 89,1 reconstruidas · 473 parcelas con acceso · POSEI sin actualizar desde 2023
La Asociación de Entidades Empaquetadoras, Exportadoras y Comercializadoras de Frutos de La Palma (ASEPALMA) ha reclamado al ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, que fije este mes de mayo la reunión pendiente sobre la fase final de la recuperación agraria del Valle de Aridane. La organización recuerda que el Gobierno de Canarias ya solicitó formalmente ese encuentro y que el propio ministro se mostró dispuesto a celebrarlo «en fechas cercanas» en una reunión bilateral el 23 de abril. Han pasado tres semanas y el sector platanero teme perder el ritmo de una reconstrucción que considera «inviable sin el respaldo final del Estado y del resto de administraciones públicas».
Redacción El Faro de La Palma · 18 de mayo de 2026
El malestar de los plataneros del Valle de Aridane se concentra en una palabra: fecha. ASEPALMA admite que la disposición política existe — el Gobierno canario pidió por escrito la reunión antes de que su representante compareciera en el Parlamento canario el 17 de abril, y el propio ministro Torres, también canario, abrió la puerta a celebrarla pronto durante la entrevista del 23 de abril —, pero advierte de que el calendario sigue sin concretarse mientras 150 hectáreas de plataneras siguen sin reconstruir cuatro años y medio después de la erupción.
La asociación subraya que «no se trata de abrir un debate nuevo, sino de culminar un proceso que ya ha demostrado resultados reales sobre el terreno». Y reclama que esa reunión bilateral con el Ministerio sirva de antesala para convocar en junio una Comisión Mixta amplia, con la participación del Gobierno de España, el Gobierno de Canarias, el Cabildo de La Palma, los ayuntamientos afectados y los propios productores, para cerrar de una vez los flecos pendientes.
89 hectáreas reconstruidas, 150 todavía sin tocar
El balance que ASEPALMA pone sobre la mesa es agridulce. La erupción del Tajogaite afectó a 239 hectáreas de plataneras, de las que 89,1 ya están reconstruidas y 473 parcelas cuentan con acceso directo. Para la organización, son cifras que «acreditan que la recuperación está en marcha y existe una base sólida para culminarla», siempre que llegue el respaldo financiero final del Estado y del Gobierno autonómico. Sin esos fondos, advierte, las casi 150 hectáreas que aún esperan turno corren el riesgo de quedarse atrás indefinidamente.
El sector recuerda además un argumento que también mira a Bruselas: la continuidad del ritmo de reconstrucción «es necesaria para que la Unión Europea siga apostando por la continuidad de las ayudas POSEI a los agricultores que están reconstruyendo y a quienes quieren reconstruir». Es decir, frenar ahora la recuperación enviaría una señal equivocada a la Comisión Europea, con consecuencias que irían mucho más allá del Valle.
No se trata de abrir un debate nuevo, sino de culminar un proceso que ya ha demostrado resultados reales sobre el terreno.
ASEPALMA
Ayudas «objetivamente insuficientes» y obras públicas pendientes
El documento técnico que ASEPALMA llevará a la reunión sostiene que las ayudas actuales resultan «objetivamente insuficientes» y plantea un programa complementario específico, basado en baremos estándar, que permita justificar técnicamente los costes reales de reconstrucción, que siguen subiendo con el paso del tiempo. La organización pide tres líneas de actuación que considera inseparables: una renta de apoyo al tejido productivo, una ayuda especial a la reconstrucción a través de la línea PEPAC y la cobertura íntegra de los gastos de recuperación física de las fincas.
El análisis recoge una incongruencia que sus autores consideran difícil de defender políticamente: a diferencia del plátano, otros sectores económicos del Valle de Aridane sí han contado con apoyo estatal más allá de las dos primeras campañas. En el caso platanero, las ayudas por pérdida de renta solo se aplicaron en 2022 y 2023, de modo que los afectados acumulan ya 2024 y 2025 sin ese apoyo económico.
Al margen de las ayudas directas, ASEPALMA insiste en que la recuperación es «inviable» sin las grandes obras públicas vinculadas al campo: caminos, pistas y carreteras de acceso a las fincas; red de distribución de tubos sobre la colada para el transporte de la fruta; y, sobre todo, una intervención sobre la calidad del agua de riego, «que tras la erupción sigue alterada y exige actuaciones inmediatas para proteger suelos, producciones y acuífero». La organización defiende que esos accesos públicos deben ejecutarlos las administraciones para evitar demoras incompatibles con el ritmo de la reconstrucción.
Cronología de la reclamación
- 2022-2023 · Se aplican las ayudas estatales por pérdida de renta. Solo cubren las dos primeras campañas tras la erupción.
- 2024-2025 · Los productores acumulan dos campañas sin esa cobertura económica.
- 17 abril 2026 · Comparecencia de un representante de ASEPALMA en el Parlamento canario.
- 23 abril 2026 · Reunión bilateral con el ministro Ángel Víctor Torres, que se muestra dispuesto a celebrar el encuentro «en fechas cercanas».
- 18 mayo 2026 · ASEPALMA reclama una fecha concreta antes de que termine mayo y la convocatoria de la Comisión Mixta para junio.
Moratoria de préstamos al 30 de junio y devoluciones de las mutuas
El documento de ASEPALMA incorpora dos asuntos urgentes que afectan a la economía cotidiana de las familias agrarias. El primero es la moratoria en el pago de préstamos a los agricultores afectados por el volcán, que vence el próximo 30 de junio. La organización pide su renovación porque persiste la misma situación que motivó la moratoria: las fincas no están reconstruidas y siguen esperando las ayudas oficiales que harían posible reanudar la actividad con normalidad.
El segundo asunto, más reciente, es la reclamación que están realizando las mutuas a los agricultores autónomos: con el pago de las ayudas del POSEI, se les comunica ahora que superaron el límite de ingresos en el último trimestre de 2021 y que deben devolver parte de la prestación por cese temporal de actividad cobrada tras la erupción. ASEPALMA considera que la situación «exige una solución administrativa que reconozca la excepcionalidad del contexto».
Seguridad jurídica: que las ayudas vayan ligadas a la parcela
Uno de los aspectos técnicamente más sensibles del documento es la petición de seguridad jurídica para que el proceso no se bloquee por cambios de titularidad. ASEPALMA defiende que las ayudas POSEI tengan «carácter real parcelario» y que se permita la subrogación de las ayudas complementarias ligadas a la parcela, no a la persona física. El objetivo, explica la asociación, es evitar bloqueos administrativos y, sobre todo, prevenir el abandono del suelo agrario cuando una parcela cambia de manos en mitad del proceso de reconstrucción.
«La hora de concretar»
La organización entiende que «ha llegado el momento de pasar de la buena disposición a la concreción institucional». Y pide expresamente que la voluntad expresada por el ministro Torres el 23 de abril «se traduzca ahora en una fecha cerrada antes de que finalice el mes de mayo», con vistas a celebrar a lo largo de junio la Comisión Mixta con todas las administraciones implicadas.
ASEPALMA insiste, en el cierre de su documento, en que la petición «no se formula desde la confrontación, sino desde la responsabilidad y la voluntad de culminar una recuperación que ya ha devuelto esperanza a muchas familias». Y advierte de que «no actuar con la intensidad, coherencia y continuidad necesarias supondría consolidar el abandono del campo y la pérdida irreversible de un tejido productivo estratégico» para la economía palmera.
La clave
El sector platanero del Valle reclama pasar de las buenas palabras a una fecha en el calendario. Tres semanas después de la reunión con Torres, 150 hectáreas siguen sin reconstruir, las ayudas por pérdida de renta llevan dos años sin actualizarse y la moratoria de préstamos vence en seis semanas. Para ASEPALMA, mayo es el mes en el que el Estado debe sentarse, junio el mes para cerrar acuerdos, y la calidad del agua de riego es la prioridad invisible que condiciona todo lo demás.



