
OPINIÓN · LIBERACIÓN CANARIA
Derecho de las personas con discapacidad a la inserción laboral
POR ANA ALICIA GONZÁLEZ MARRERO
Área de Inclusión e Igualdad · Liberación Canaria
Solo el 28,8 % de las personas con discapacidad en edad de trabajar participa en el mercado laboral en Canarias, frente al 35 % de media nacional. Para Ana Alicia González Marrero, del Área de Inclusión e Igualdad de Liberación Canaria, las pagas no contributivas son una ayuda pero no la solución: con 450 euros al mes no se puede vivir dignamente. El empleo, defiende, es la única vía real para garantizar la autonomía económica, la inclusión social plena y el ejercicio de los derechos fundamentales.
Por Ana Alicia González Marrero · Liberación Canaria · 18 de mayo de 2026
Las personas con discapacidad tienen derecho a formarse y a acceder al empleo, así figura en la ratificación realizada por el Gobierno y Estado Español acerca de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad publicado en el BOE en 2007. Bajo una mirada profunda del capitalismo donde se seleccionan personas productivas que proporcionen ganancias, se obvia a las personas con discapacidad.
El 28,8 % participa en el mercado laboral, frente al 35 % nacional
El observatorio de la vulnerabilidad y el empleo de la fundación Adecco presenta un informe «Empleo y Discapacidad en Canarias: retos y oportunidades para la inclusión» realizado en el 2025. En dicho informe el 75 % se encuentra en edad laboral y sólo el 28,8 % de las personas con discapacidad participa en el mercado laboral —buscando empleo o trabajando— frente al 35 % nacional.
Por este motivo, urgen políticas que apoyen el empleo de las personas con discapacidad, generando empleo con los apoyos necesarios.
Las pagas no contributivas pueden ser una ayuda, pero no la solución; con aproximadamente 450 euros no se puede vivir dignamente.
Cuatro políticas urgentes
- Derribar prejuicios y estereotipos. La escuela debe trabajar para favorecer una inclusión real de las personas con discapacidad, normalizando sus derechos en una sociedad que debe progresar hacia la igualdad y la equidad de oportunidades.
- Situar recursos humanos de apoyo en los centros de trabajo. Incluye la figura clave del preparador laboral, que facilita la inserción y adaptación de personas con discapacidad o especiales dificultades. Estas figuras entrenan al trabajador en sus tareas, asesoran a compañeros y supervisores, y buscan apoyos naturales para asegurar la autonomía y la permanencia en el puesto.
- Crear entornos laborales accesibles.
- Posibilitar el acceso y el mantenimiento del puesto de trabajo.
Las pagas no contributivas no son la solución
El empleo es importante no solo porque garantiza sus derechos fundamentales, sino porque promueve la autonomía económica, la autoestima y la inclusión social plena. Trabajar reduce la dependencia, rompe estigmas, mejora la salud emocional y permite demostrar capacidades, siendo una vía esencial para prevenir la exclusión social.
El desarrollo profesional ofrece la oportunidad de crecer, desarrollar habilidades y demostrar competencias, eliminando prejuicios sobre sus capacidades. Evidentemente, esta autonomía dependerá del grado de discapacidad o dependencia de cada persona, no obstante, lo que es incuestionable es la importancia de proporcionar oportunidades, no limitar y eliminar las barreras para que aquellas personas con discapacidad puedan desarrollarse plenamente.
Sobre la autora
Ana Alicia González Marrero forma parte del Área de Inclusión e Igualdad de Liberación Canaria. Sus artículos abordan los retos de la inclusión social y laboral en el archipiélago desde una perspectiva de derechos y justicia social.



