SALUD Y BIENESTAR
Magnesio: el mismo mineral, distintos apellidos
El naturópata Manfred Calabuig estrena su sección de salud natural en El Faro explicando las diferencias entre las formas de magnesio —treonato, bisglicinato, citrato, taurato, malato— y por qué, más que minerales distintos, son maneras de transportar el mismo ion hasta donde el cuerpo lo necesita.
Por Manfred Calabuig · Naturópata (Herbolario Aloe)
El magnesio participa en más de 300 reacciones enzimáticas: interviene en la contracción muscular, el equilibrio eléctrico del corazón, la formación de hueso y la producción de energía celular. Cuando hablamos de «treonato», «bisglicinato» o «citrato» de magnesio no estamos hablando de magnesios distintos, sino del mismo ion magnesio unido a moléculas diferentes que facilitan su llegada desde el intestino a la sangre.
Esa es la idea clave: una vez absorbido y separado de su «quelante», el magnesio es idéntico y ejerce las mismas funciones en el organismo. La diferencia práctica entre formas está en cómo se absorben, qué tolerancia digestiva tienen y qué tejidos pueden favorecer más según el acompañante con el que viajan.
Qué significa que vaya «quelado»
En los suplementos, el magnesio se une a un ácido (cítrico, málico, etc.) o a un aminoácido (glicina, taurina…) para formar una sal o un «quelato». Esa unión:
- Cambia la solubilidad y, por tanto, la absorción intestinal.
- Modula los efectos digestivos (desde neutros hasta claramente laxantes).
- Puede añadir propiedades del propio quelante (por ejemplo, la taurina sobre el sistema nervioso o la glicina sobre el sueño).
Sin embargo, una vez que la molécula se disocia en el intestino o la sangre, el organismo ya no distingue de qué sal procede ese magnesio: el ion es el mismo. Por eso, más que «magnesios diferentes», conviene hablar de formas de administración más o menos cómodas y dirigidas.
Treonato: enfoque en cerebro y cognición
El L-treonato de magnesio es una forma en la que el magnesio va unido al ácido treónico, un derivado de la vitamina C. Se ha estudiado porque el complejo parece cruzar con relativa facilidad la barrera hematoencefálica, lo que lo convierte en una opción de interés cuando el objetivo es la función cerebral.

Se asocia a mejoras en memoria, atención y plasticidad sináptica en algunos estudios preliminares, por lo que suele recomendarse en personas con alta demanda cognitiva, problemas de concentración o como apoyo en el envejecimiento cerebral. De nuevo, el magnesio que actúa en la neurona es el mismo, pero este «vehículo» podría facilitar que llegue en mayor proporción al sistema nervioso central.
Bisglicinato: alta absorción y buena tolerancia
El bisglicinato es magnesio unido a dos moléculas de glicina, un aminoácido con propiedades calmantes. Esta forma suele considerarse de alta biodisponibilidad y muy suave para el aparato digestivo, lo que la hace atractiva para personas con estómago sensible o con antecedentes de molestias con otros tipos de magnesio.
Se utiliza con frecuencia en situaciones de estrés, tensión muscular o dificultades para dormir, tanto por el efecto del magnesio como por la presencia de glicina, que favorece la relajación y la calidad del sueño. En la práctica, es una buena opción «todoterreno» para corregir déficits sin demasiados efectos secundarios digestivos.
Citrato: versátil y con efecto laxante suave
El citrato de magnesio resulta de unir magnesio con ácido cítrico. Es una sal bastante soluble, lo que se traduce en buena absorción, y al mismo tiempo ejerce un ligero efecto osmótico en el intestino. Por eso se ha popularizado en personas con tendencia al estreñimiento o tránsito lento, ya que ayuda a regular el ritmo intestinal a la vez que aporta magnesio. Es también una forma muy utilizada en suplementos generales por su relación razonable entre coste, absorción y disponibilidad, aunque en dosis altas puede provocar diarrea en personas sensibles.
Taurato: corazón y sistema nervioso
El taurato de magnesio combina el mineral con taurina, un aminoácido abundante en tejidos como el corazón y el sistema nervioso. La taurina se ha estudiado por sus efectos moduladores sobre la excitabilidad neuronal y el tono del sistema nervioso autónomo, así como por ciertos beneficios cardiovasculares. Por ello se reserva a menudo para personas que buscan apoyo en palpitaciones benignas, ansiedad, estrés o cuidado cardiovascular. De nuevo, lo diferencial no es que el magnesio sea otro, sino que viaja con un compañero que también tiene afinidad por esos sistemas.
Malato: energía y fatiga
El malato de magnesio une magnesio con ácido málico, un componente natural del ciclo de Krebs, la vía central de producción de energía en las mitocondrias. Tiene sentido, por tanto, que esta combinación se utilice en contextos donde la fatiga y la recuperación muscular están en primer plano: se ofrece a menudo a personas con cansancio crónico, dolor muscular o alta demanda física, con la idea de apoyar tanto la función muscular como la producción de energía celular. Es, además, una forma bien tolerada a nivel digestivo para muchas personas.
Entonces, ¿cuál elegir?
Si aceptamos el punto de partida —una vez separado del quelante, todo magnesio es funcionalmente igual—, la cuestión práctica se reduce a tres criterios: el objetivo principal, la tolerancia digestiva y el coste o la disponibilidad. Las formas queladas con aminoácidos (bisglicinato, taurato) y el malato suelen ser más suaves; el citrato es útil pero más laxante según la dosis; y el treonato suele ser el más caro, mientras que citrato y malato son más asequibles.
Para el lector es importante entender que no existe un «magnesio mágico» que lo haga todo mejor que los demás. Lo que realmente marca la diferencia son la dosis total de magnesio elemental, la constancia en la toma, la tolerancia individual y la elección de la forma que mejor encaje con el objetivo de salud y con el aparato digestivo. El resto son, en buena medida, matices de formulación y marketing sobre un mismo protagonista bioquímico.
GUÍA RÁPIDA: QUÉ FORMA SEGÚN TU OBJETIVO
- Digestión y estreñimiento: citrato.
- Sueño y estrés: bisglicinato.
- Memoria y concentración: treonato.
- Corazón y sistema nervioso: taurato.
- Energía y fatiga muscular: malato.
Esta información tiene carácter divulgativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Antes de empezar a tomar suplementos —especialmente en caso de embarazo, enfermedad renal, medicación habitual o patología previa— conviene consultarlo con el médico o el farmacéutico.
SOBRE EL AUTOR
Manfred Calabuig es naturópata y responsable del Herbolario Aloe, en la esquina de la calle Pedro Poggio, en Santa Cruz de La Palma. Colabora con El Faro de La Palma con una sección semanal dedicada a la salud natural y al uso responsable de los complementos y productos de herbolario.



