Mientras casi 10.000 viviendas permanecen vacías en la isla, otras comunidades autónomas como el País Vasco demuestran con éxito que existen herramientas para movilizarlas. Analizamos las políticas que en Canarias no se están aplicando con la ambición necesaria.
La Inacción – Programas de Papel
Frente al drama de las 9.875 viviendas vacías en La Palma, la respuesta de la administración canaria ha sido tímida e insuficiente. Sobre el papel, existen programas como la «Bolsa de Vivienda Joven» o iniciativas de la empresa pública VISOCAN para fomentar el alquiler. Sin embargo, fuentes del sector inmobiliario, sindicatos y colectivos sociales coinciden en su diagnóstico: son programas con una dotación económica tan baja y una burocracia tan compleja que su impacto real en el mercado es prácticamente nulo. Son parches, no una solución estructural.
Aprender de los que lo hacen bien – El Modelo Vasco
No hay que inventar nada. La solución ya existe y es un éxito masivo en otras regiones de España. El caso más paradigmático es el del País Vasco y su programa «Alokabide». El gobierno vasco no pide a los propietarios que confíen, sino que les ofrece un trato irrenunciable. A través de su agencia pública de alquiler:
- Garantiza el cobro puntual de la renta todos los meses, pague o no el inquilino.
- Cubre todos los gastos legales en caso de problemas.
- Ofrece un seguro multirriesgo que cubre cualquier desperfecto en la vivienda.
A cambio de ceder la gestión de su piso vacío, el propietario se olvida de los problemas y recibe una renta segura. El resultado: han movilizado miles de viviendas vacías y las han convertido en un parque de alquiler social asequible. El modelo funciona porque elimina de raíz el principal obstáculo: el miedo del propietario.
Parte 3 – La Hoja de Ruta para La Palma
Aplicar un modelo similar en La Palma es una cuestión de voluntad política. Las herramientas que el Cabildo y el Gobierno de Canarias podrían estar aplicando a gran escala son claras:
- Un programa de intermediación pública ambicioso: Una «Alokabide» palmera o canaria, con un presupuesto real, que actúe como garante entre propietarios e inquilinos.
- Incentivos Fiscales Reales: Bonificaciones significativas en el IBI y en el IRPF para todo propietario que ponga su vivienda vacía en el mercado de alquiler residencial a un precio tasado.
- Ayudas a la Rehabilitación: Un plan de choque con subvenciones para reformar las viviendas antiguas y en mal estado, condicionado a que se destinen al alquiler durante un mínimo de años.
- Sanciones a Grandes Tenedores: Un recargo en el IBI para los grandes propietarios (bancos, fondos de inversión) que mantengan viviendas vacías de forma injustificada, como ya permite la ley estatal.
Conclusión: No es una fatalidad, es una decisión
La crisis de la vivienda en La Palma no es una fatalidad inevitable. Los datos demuestran que no faltan casas, faltan hogares. Y los ejemplos de otras comunidades demuestran que no faltan soluciones, falta la valentía y la voluntad política para aplicarlas.



