SALUD · VERANO
Otitis del nadador: por qué duele el oído después de la piscina y cómo evitarlo este verano en La Palma
No es cuestión de suciedad. La audióloga Almudena Cervera explica por qué se disparan las otitis externas entre junio y septiembre, sobre todo en los niños, y qué se puede hacer para que no arruinen las vacaciones.
Redacción El Faro de La Palma · 25 de julio de 2026
El niño se ha pasado la tarde entera en la piscina, feliz, y por la noche se despierta llorando con el oído. Es una de las escenas más repetidas del verano y tiene nombre: otitis externa, o como se la conoce fuera de la consulta, otitis del nadador. Entre junio y septiembre los casos se disparan, y la mayoría son evitables.
No es que la piscina esté sucia
Lo primero que conviene quitarse de la cabeza es que la culpa sea de un agua en mal estado. «La piscina más limpia puede favorecer otitis externa precisamente por el pH neutro que tienen sus aguas. Por lo tanto, no es un problema de suciedad, sino más bien de humedad, de calor, de pH y de pasar muchas horas en ellas», explica la audióloga Almudena Cervera.
Lo que ocurre es que la piel del conducto auditivo se macera con tantas horas de agua y se vuelve frágil. A partir de ahí, cualquier roce la lesiona y abre la puerta a los gérmenes: un secado agresivo con la toalla, un bastoncillo —el gran enemigo— o una dermatitis previa en esa zona bastan para que la infección se instale.
Cómo se reconoce
El síntoma que más orienta es el dolor, y muy concreto: duele al tocar o presionar la oreja. A eso se suman picor, sensación de tener el oído tapado, pérdida de audición pasajera y, a veces, supuración o unas décimas de fiebre.
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Cualquier presión es extremadamente dolorosa y fácilmente se taponará el oído por edema e inflamación.
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Almudena Cervera — audióloga
Qué hacer para que no aparezca
La prevención se resume en una idea: que entre la menor cantidad de agua posible y que el oído se seque bien. Cervera recomienda limitar las horas de inmersión en cuanto aparecen los primeros síntomas —especialmente en los niños pequeños, que se pasan la tarde dentro del agua—, hacer pausas y secar los oídos con cuidado, sin meter nada dentro. A quien es propenso a sufrirlas cada verano le aconseja directamente tapones de silicona para nadar o bucear.
Y después: ojo si sigue oyendo peor
La parte que más se pasa por alto llega cuando la infección ya se ha curado. Una otitis puede dejar una pérdida de audición temporal, y conviene comprobar que el oído ha recuperado del todo su capacidad. Si tras superar una otitis persisten las molestias o la sensación de oír menos, la audióloga aconseja una revisión: cogida a tiempo, esa pérdida no se cronifica.
Esa revisión no duele ni es invasiva. Consiste, básicamente, en mirar el oído por dentro con un otoscopio, medir cómo se mueve el tímpano —la timpanometría— y hacer una audiometría para saber si de verdad se está oyendo menos y cuánto.
Dónde acudir en La Palma
Para lo urgente, el circuito es el de siempre: si hay dolor intenso, fiebre o supuración, lo que toca es el centro de salud, y fuera del horario de atención, el servicio de urgencias. Nada de tratar una otitis por cuenta propia con gotas que sobraron del verano pasado. Para las revisiones auditivas posteriores hay gabinetes de audiología y ópticas con servicio audiológico en la isla, además de la vía del especialista de otorrinolaringología a través del médico de familia.
CÓMO EVITAR LA OTITIS DEL NADADOR
- Hacer pausas: no pasar la tarde entera dentro del agua, sobre todo los niños.
- Secar los oídos después del baño con suavidad, sin frotar y sin introducir nada.
- Nada de bastoncillos: retiran la protección natural del conducto y lo lesionan.
- Tapones de silicona si se es propenso a sufrir otitis cada verano.
- A los primeros síntomas —dolor al tocar la oreja, picor, oído tapado—, reducir la inmersión y consultar.
- Si después de la otitis se sigue oyendo peor, pedir una revisión auditiva.
Fuente: nota de prensa de la audióloga Almudena Cervera, directora de los centros auditivos Afón Canarias (La Laguna, La Orotava y Los Cristianos, en Tenerife), licenciada en Audiología por la Universidad de Coimbra. Esta información es divulgativa y no sustituye la consulta con un profesional sanitario.



