El despliegue de portaaviones en Venezuela, ataques a lanchas y bombardeos en Irán y Yemen sin respaldo de la ONU marcan la política de la administración.
DIRECTOR (ANÁLISIS). EL FARO DE LA PALMA, 16 de noviembre de 2025
SANTA CRUZ DE LA PALMA. La actual política exterior estadounidense, marcada por el «uso militar sin respaldo internacional y la presión económica», está siendo duramente criticada por gobiernos, expertos y organismos internacionales.
El caso más polémico se centra en el Caribe. En las últimas semanas, Estados Unidos ha intensificado el despliegue naval en la zona, incluyendo portaaviones y miles de soldados, bajo el pretexto de «combatir el narcotráfico».
Esta operación ha resultado en ataques contra lanchas en aguas internacionales, dejando «decenas de muertos». EE.UU. cataloga a las víctimas como «narcos» o «narcoterroristas», muchos de ellos vinculados al Tren de Aragua venezolano, sin ningún respaldo ni pruebas judiciales.
Sin embargo, el gobierno venezolano denuncia que «muchos de los muertos no son criminales sino civiles», y acusa a EE.UU. de agresión ilegal.
La legalidad de estos ataques es el centro del debate. Se realizan «sin mandato internacional ni autorización por parte de Naciones Unidas», mientras Washington apela a una «supuesta legítima defensa».
Esta política no se limita a Venezuela. Trump ha lanzado advertencias directas de «ataque militar a Nigeria» a amenazado a México, y en pasado meses «bombardeos sobre Yemen y ataques a instalaciones nucleares en Irán», todos sin el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU.
Paralelamente, la administración usa «amenazas de aranceles y sanciones como herramienta diplomática», no solo contra adversarios, sino también con aliados.
Expertos en derecho internacional alertan que este «uso unilateral de la fuerza» «vulnera la soberanía nacional» y genera graves «riesgos de escalada bélica» y violaciones de derechos humanos.



