La diputada Raquel Díaz impulsa una iniciativa parlamentaria para reconocer oficialmente a la capital como el primer ayuntamiento democrático de España, un logro que se adelantó a la Revolución Francesa y a las Cortes de Cádiz.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 21 de noviembre de 2025.
PARLAMENTO DE CANARIAS. Santa Cruz de La Palma hizo historia mucho antes de que los libros oficiales lo reconocieran. Ahora, el Partido Popular quiere que Canarias salde esa deuda. El Grupo Parlamentario Popular ha registrado una Proposición No de Ley (PNL) para conceder la Medalla de Oro de Canarias al Ayuntamiento capitalino, reconociendo su papel pionero como la primera institución democrática de España.
La iniciativa, liderada por la diputada palmera Raquel Díaz, busca sacar del olvido un episodio clave: el 1 de enero de 1773, Santa Cruz de La Palma eligió a sus gobernantes por sufragio popular, rompiendo con el sistema de regidores perpetuos del Antiguo Régimen.
Antes que París y Cádiz Díaz argumenta que este hito tiene un valor incalculable porque ocurrió «en tiempos donde defender la libertad no era tarea sencilla». De hecho, la elección democrática en La Palma se adelantó a acontecimientos mundiales como la Revolución Francesa (1789) o nacionales como las Cortes de Cádiz (1812).
La PNL recuerda la lucha de figuras como Anselmo Pérez de Brito y Dionisio O’Daly, quienes, amparados en las reformas de Carlos III, lograron que el Consejo de Castilla destituyera a los regidores perpetuos tras un largo pleito. El resultado fue un ayuntamiento formado por un abogado, un médico, un comerciante, un administrador y un propietario, elegidos por los vecinos.
Justicia histórica y educativa «Este hito ha permanecido desconocido e ignorado a pesar de su importancia», lamenta la diputada. El objetivo de solicitar la Medalla de Oro —la máxima distinción de la Comunidad Autónoma— no es solo el galardón en sí, sino garantizar la difusión de este logro en el ámbito «educativo, social e institucional».
Para el PP, el Parlamento debe contribuir a rescatar este episodio que convirtió a la capital palmera en la vanguardia de los derechos civiles y la participación ciudadana hace más de 250 años.



