Gobierno y Puertos Canarios firman en Agaete la cesión de competencias para profesionalizar el sector. El acuerdo busca garantizar el relevo generacional y mejorar servicios básicos como los puntos de primera venta.
EL FARO DE LA PALMA, 24 de noviembre de 2025.
AGAETE / LA PALMA. El sector pesquero canario gana autonomía en la gestión de sus infraestructuras base. En un movimiento clave para la profesionalización de la actividad extractiva en las islas, la Consejería de Obras Públicas (a través de Puertos Canarios) y la Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca han sellado hoy un acuerdo que transfiere la gestión directa de 14 instalaciones portuarias a la Dirección General de Pesca.
El acto, celebrado en Agaete, fue rubricado por los consejeros Pablo Rodríguez y Narvay Quintero. El objetivo central de esta maniobra administrativa es ceder el uso real de estas infraestructuras a quienes las trabajan día a día: las cofradías de pescadores.
Puerto Espíndola y el mapa de la cesión Para La Palma, el acuerdo tiene nombre propio: Puerto Espíndola. El refugio pesquero del noreste de la isla entra en este paquete de gestión directa, lo que permitirá a los profesionales locales tener mayor control sobre servicios esenciales como los puntos de primera venta, los cuartos de pertrechos y la maquinaria.
Junto al enclave palmero, el acuerdo abarca instalaciones en Tenerife (destacando las nuevas incorporaciones de El Pris y Punta del Hidalgo), Gran Canaria y Fuerteventura (El Cotillo).
Un paso hacia el relevo generacional Más allá de la burocracia, el acuerdo busca atajar uno de los problemas endémicos del sector: la falta de relevo. Narvay Quintero destacó que la medida nace de la «buena predisposición» para respaldar a los profesionales del mar, mientras que la alcaldesa de Agaete, María del Carmen Rosario, subrayó la importancia de consolidar el «salto generacional» en un sector históricamente luchador.
Plazos Tras la firma de esta adenda, se abre un plazo de tres meses para formalizar las actas de entrega. A partir de entonces, será Agricultura quien gestione y explote estas instalaciones, eliminando intermediarios administrativos y acercando la toma de decisiones a las necesidades reales de las cofradías.



