Más de 1.000 personas se manifestaron ayer en Santa Cruz de Tenerife, sumándose a una movilización simultánea en 21 ciudades. Exigen cuotas justas, exención de IVA hasta 85.000€ y derecho real al luto y la baja.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 1 de Diciembre de 2025.
SANTA CRUZ DE TENERIFE / LA PALMA.-El hartazgo de los trabajadores por cuenta propia ha tomado las calles. Bajo el lema de la «Dignidad Laboral», miles de autónomos se levantaron ayer domingo, 30 de noviembre, en una movilización simultánea que recorrió 21 ciudades de toda España. Canarias no fue una excepción: Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote se sumaron a la protesta convocada por la Plataforma por la Dignidad de los Autónomos.
El seguimiento fue especialmente notable en la capital tinerfeña, donde la organización cifró en más de 1.200 las personas que salieron a la calle en una jornada pacífica pero reivindicativa, exigiendo una protección social equivalente a la de cualquier asalariado.
Las 11 medidas de urgencia El colectivo ha puesto sobre la mesa una batería de exigencias concretas para frenar lo que consideran un «desprecio histórico» de la administración. Entre las medidas más urgentes destacan:
- Fiscalidad: Revisión inmediata de las cuotas para que sean proporcionales a los ingresos reales y la aplicación urgente de la exención del IVA para facturaciones inferiores a 85.000€ (según directiva europea).
- Protección Social: Reforma integral del cese de actividad («el paro del autónomo»), derecho efectivo a la conciliación y permisos remunerados por enfermedad grave o duelo.
- Burocracia: Eliminación del rol del autónomo como «recaudador del Estado» y simplificación del lenguaje administrativo.
- Costes: Revisión de tarifas de la SGAE y deducción inmediata de gastos.
«Esto no se detiene aquí» Desde la Plataforma han lanzado un aviso al Gobierno central: la movilización continuará hasta que se abra una mesa de diálogo real. «Este es solo el comienzo. No pedimos privilegios, pedimos justicia y dignidad para millones de familias», sentenciaron los portavoces, reclamando también protección para el patrimonio personal ante las deudas, para que un fallo empresarial no signifique la ruina familiar.



