El proyecto del Cabildo logra el Segundo Premio en los galardones ‘Activistas por el Futuro 2025’. La clave del éxito: gestionar la basura orgánica en el propio barrio o casa en lugar de enterrarla.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 03 de diciembre de 2025.
SANTA CRUZ DE LA PALMA.- La Palma no solo presume de ser Reserva de la Biosfera, sino que demuestra con hechos que sabe cuidar su territorio. El proyecto ‘La Palma Orgánica’, la gran apuesta del Cabildo para cambiar la forma en que gestionamos nuestros residuos, ha recibido un espaldarazo definitivo a nivel estatal.
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha otorgado a la iniciativa palmera el Segundo Premio Nacional en la categoría Territorios Sostenibles dentro de los premios «Activistas por el Futuro 2025». Un reconocimiento que valida una estrategia valiente: dejar de ver los restos de comida como basura para verlos como un recurso.
La revolución silenciosa: «Hacerlo en casa»
El consejero de Residuos, Fernando González, ha recibido la noticia subrayando que el premio no es solo para la administración, sino para la red ciudadana que lo hace posible. El modelo premiado se basa en la descentralización. En lugar de camiones transportando toneladas de cáscaras y restos de poda de un lado a otro de la isla, La Palma apuesta por tratarlos en el «kilómetro cero»: en las propias casas (compostaje doméstico) o en las zonas comunes de los barrios (compostaje comunitario).
«Este reconocimiento pone en valor el trabajo de los técnicos y agentes municipales que acompañan a las familias día a día», destacó González. Y es que el proyecto no consiste solo en repartir composteras, sino en enseñar a usarlas.
Una red de 14 municipios
El éxito de ‘La Palma Orgánica’ radica en que no es una guerra solitaria del Cabildo. Se ejecuta en coordinación con los 14 ayuntamientos y con ADER La Palma, tejiendo una red que permite reducir la presión sobre el Complejo Ambiental de Los Morenos. Cuanta más materia orgánica se transforme en abono en los hogares, menos residuos acaban enterrados en el vertedero.
Para el Cabildo, este premio nacional es un incentivo para seguir profundizando en la economía circular y la autosuficiencia, demostrando que desde una isla no capitalina se pueden liderar las políticas de sostenibilidad de la Agenda 2030.



