El paso de la borrasca da un respiro al campo palmero. En solo 15 días, el sistema ha pasado de una situación crítica (21%) a recuperar niveles aceptables en el norte y sur, aunque La Laguna de Barlovento sigue pidiendo más.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 03 de diciembre de 2025.
SANTA CRUZ DE LA PALMA.- La borrasca ‘Claudia’ no solo trajo viento y lluvia, trajo vida. Los datos oficiales del Consejo Insular de Aguas, actualizados a 1 de diciembre, confirman lo que muchos agricultores esperaban: las lluvias han sido un auténtico «balón de oxígeno» para el sistema hidráulico de la Isla.
En apenas dos semanas, las reservas de agua de La Palma han dado un salto de gigante, pasando del 21% de llenado que teníamos el 14 de noviembre al 31% actual. En cifras absolutas, esto significa que han entrado en las balsas 475.398 metros cúbicos de agua nueva, un tesoro para afrontar el invierno.
El «milagro» de Fuencaliente y el Norte
El impacto de las lluvias ha sido desigual pero espectacular en algunas zonas. El caso más llamativo es el de La Caldereta, en Fuencaliente. Esta balsa, que estaba agonizando al 17% a mediados de noviembre, se ha disparado hasta el 61% de su capacidad tras el temporal.
En el norte, las balsas de San Andrés y Sauces también sonríen. Las Lomadas ha pasado del 48% al 80% (rozando el lleno), y Adeyahamen ha saltado del 39% al 69%. Son cifras que garantizan el riego para los cultivos de la comarca durante meses.
La Laguna despierta (poco a poco)
La gran preocupación sigue siendo el gigante del sistema: La Laguna de Barlovento. Aunque la borrasca ha logrado que el agua empiece a entrar, su inmensa capacidad hace que la subida parezca lenta. Ha pasado del 1% crítico (casi vacía con 21.000 m³) a un 7% (121.853 m³). Ha multiplicado por cinco sus reservas, sí, pero aún necesita muchos más episodios de lluvia para considerarse recuperada.
En el Valle de Aridane, la situación es de estabilidad y bonanza, con la balsa de Dos Pinos al 75% y Cuatro Caminos al 76%, manteniendo el músculo agrícola de la zona oeste.



