El pico de actividad se espera para la noche del 13 al 14 de diciembre. La franja ideal para observarlas en Canarias será entre la 01:00 y las 03:00 de la madrugada, antes de que salga la Luna.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 09 de diciembre de 2025.
SANTA CRUZ DE LA PALMA.- El año astronómico se despide con uno de sus platos fuertes. El firmamento de diciembre nos regala el regreso de las Gemínidas, un fenómeno que, aunque tiene menos fama mediática que las Perseidas de agosto, a menudo las supera en belleza. Este fin de semana, el cielo de La Palma tiene una cita ineludible con esta lluvia de meteoros.
Según los datos del Observatorio del Teide, las Gemínidas destacan por ser más brillantes, numerosas y lentas que otras lluvias, lo que permite disfrutar mejor de su trazo. Además, es común que presenten colores llamativos, variando del amarillento al verde.
¿Cuándo mirar al cielo?
El pico de actividad está previsto para la madrugada del 13 al 14 de diciembre (noche del sábado al domingo). Aunque el máximo técnico será a las 08:00 hora universal (ya de día), la ventana de oportunidad para observarlas en Canarias es excelente.
La franja horaria óptima será entre la 01:00 y las 03:00 de la madrugada (hora canaria). ¿El motivo? En esas horas, la constelación de Géminis (el radiante de donde parecen salir) estará bien alta, y lo más importante: la Luna no molestará. Al estar en cuarto menguante, nuestro satélite no aparecerá hasta las 03:00 h, garantizando dos horas de oscuridad total perfecta para la observación.
Hasta 150 por hora
En condiciones ideales de oscuridad —algo fácil de encontrar en La Palma—, se podrían llegar a avistar hasta 150 meteoros por hora, superando en un 50% el promedio de las famosas «Lágrimas de San Lorenzo».
Un origen curioso: El asteroide ‘híbrido’
Lo que hace únicas a las Gemínidas es su «padre». A diferencia de la mayoría de lluvias, que nacen de cometas, estas provienen de un asteroide: el (3200) Faetón. Se trata de un objeto de unos 5 kilómetros de diámetro catalogado como «híbrido» (tiene rasgos de cometa y de asteroide). Cada 523 días se acerca al Sol y el calor hace que su superficie desprenda fragmentos. Cada diciembre, la Tierra atraviesa esa estela de partículas, que se desintegran en nuestra atmósfera creando el espectáculo. Y tranquilidad: aunque su órbita es cercana, los expertos aseguran que no existe ningún riesgo de colisión con la Tierra.



