Unas 150 personas de los núcleos de El Paraíso, Corazoncillo y Montaña Rajada, desaparecidos en la erupción de 2021, llevaron a cabo una protesta este domingo en Tacande frente al Tajogaite.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 15 de Diciembre de 2025.
Familias que residían en los barrios más próximos al volcán Tajogaite, la zona cero de la catástrofe, llevaron a cabo este fin de semana una concentración de protesta en Tacande, en el municipio de El Paso. El objetivo: denunciar la incertidumbre y la falta de información sobre el futuro de sus terrenos en la planificación definitiva de la zona.
En torno a 150 personas de todas las edades, vecinos de El Paraíso, Corazoncillo y Montaña Rajada, desafiaron el frío y la lluvia de la borrasca Emilia para realizar, el domingo 14 de diciembre, una marcha por la carretera de Tacande hasta las proximidades del volcán.

Portaban carteles y pancartas con lemas como “Cuatro años sin respuestas. ¡Dignidad, certidumbre y reparaciones ya!”, “Los vecinos de la zona roja nos sentimos ignorados por decreto” o «No nos avisaron».
Reclamo de compensaciones y claridad
Los vecinos reclaman conocer si sus fincas quedarán o no integradas en un espacio natural protegido y qué compensaciones recibirán por las restricciones de uso que implica esta catalogación.
En el manifiesto leído frente al Tajogaite, los afectados de la denominada «zona roja» —sometida actualmente a protección cautelar— aseguran sentirse “ultrajados, engañados y agraviados” en comparación con otros damnificados que han percibido indemnizaciones públicas por el valor de lo perdido y además conservan sus terrenos.
El expediente de esta protección se tramita en el Gobierno de Canarias a través de la Consejería de Transición Ecológica, dirigida por Mariano Hernández Zapata, y la Dirección General de Espacios Protegidos, encabezada por Miguel Ángel Morcuende.
Críticas a la gestión de la emergencia
Los manifestantes calificaron la gestión de la emergencia de 2021 como “nefasta”. “Hoy también recordamos que el día de la erupción no fuimos evacuados; tuvimos que huir en estampida, con lágrimas en los ojos, muchísimo dolor y miedo”, señalaron en el comunicado.
Critican la falta de autocrítica en el relato oficial y denuncian que no haber sido alertados ni evacuados oficialmente por el PEVOLCA les provocó un mayor daño psicológico y la pérdida total de sus bienes, al no poder regresar a sus viviendas para rescatar enseres.
Cuatro años después, los vecinos afirman que no necesitan “charlas vacías”, sino “acciones inmediatas, compensaciones justas por unos terrenos que no van a poder recuperar y un trato digno e igualitario”.



