El Servicio de Urgencias Canario ha atendido un total de 8.729 accidentes en el archipiélago, lo que representa un incremento de la actividad del 2% en comparación con el mismo periodo de 2024.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 27 de Diciembre de 2025.
CANARIAS. — El Servicio de Urgencias Canario (SUC), dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha registrado en lo que va de año 11.285 activaciones de recursos sanitarios para dar respuesta a 8.729 accidentes de tráfico ocurridos en las islas. Estas cifras suponen un ligero aumento del 2% respecto al ejercicio anterior, cuando se notificaron 11.025 activaciones por 8.635 siniestros.
Por islas, la distribución de los incidentes registrados es la siguiente:
- Tenerife: 3.837 incidentes.
- Gran Canaria: 3.323 incidentes.
- Lanzarote: 737 incidentes.
- Fuerteventura: 523 incidentes.
- La Palma: 223 incidentes.
- La Gomera: 46 incidentes.
- El Hierro: 40 incidentes.
Recomendaciones: La conducta PAS
Ante el previsible aumento de desplazamientos durante las fiestas navideñas, el SUC recuerda la importancia de aplicar la conducta PAS (Proteger, Alertar y Socorrer) para minimizar los daños y aumentar la supervivencia de los heridos.
- Proteger: Lo primero es señalizar la zona del accidente para evitar nuevos riesgos, deteniéndose siempre en un lugar seguro.
- Alertar: Llamar al teléfono de emergencias 112, manteniendo la calma y respondiendo con precisión sobre la ubicación, el número de heridos y su estado (consciencia, respiración y movilidad).
- Socorrer: Seguir estrictamente las indicaciones de teleasistencia que médicos o enfermeros coordinadores proporcionan desde el SUC hasta la llegada de los equipos de emergencia.
Advertencias fundamentales
Los profesionales insisten en que no se debe mover ni manipular a los afectados, salvo riesgo inmediato para su seguridad, ya que intervenciones incorrectas pueden agravar las lesiones. Asimismo, se recomienda apagar el contacto de los vehículos siniestrados siempre que sea posible y no administrar alimentos ni bebidas a las víctimas. La vigilancia constante de la evolución del herido y la comunicación de cualquier cambio relevante al personal sanitario son piezas clave para una asistencia eficaz.



