La Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad desbloquea el proyecto estratégico de 2,3 kilómetros sepultados por la lava, con una inversión de 24 millones de euros y un plazo de ejecución de 14 meses para restablecer la conexión entre Las Manchas y Tajuya.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 29 de diciembre de 2025.
Valle de Aridane. — La Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias ha iniciado oficialmente las obras para recuperar la continuidad de la carretera LP-2 en el tramo comprendido entre San Simón y Tajuya. Esta actuación afecta a un sector estratégico de la vía que quedó sepultado por las coladas tras la erupción del volcán Tajogaite en el año 2021. El inicio de los trabajos ha sido posible tras la aprobación en Consejo de Gobierno del proyecto Complementario nº 1, un paso administrativo que permite desbloquear definitivamente esta infraestructura clave para la isla.
El consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad, Pablo Rodríguez, ha destacado la importancia de este hito: “Tras mucho trabajo y mucho esfuerzo, hemos logrado desbloquear el proyecto de la LP-2, concretamente los 2,3 kilómetros que quedaron sepultados por la lava. Ya no es un anuncio, ni palabras exclusivamente, ni un expediente más: es una realidad”. Rodríguez ha querido agradecer la paciencia y la colaboración tanto del equipo técnico de la Consejería como de los alcaldes, cargos públicos y vecinos de la isla.
Inversión y soluciones técnicas sobre las coladas
La obra cuenta con un presupuesto de 24 millones de euros y se estima un plazo de ejecución de 14 meses. El proyecto contempla un nuevo trazado de aproximadamente 2,3 kilómetros construido directamente sobre las coladas volcánicas. Para ello, se han diseñado soluciones técnicas específicas que garantizan la seguridad, durabilidad e integración de la carretera en un entorno de elevada complejidad geológica y ambiental, asegurando su resistencia a largo plazo frente a riesgos geológicos y climáticos.
Impacto en la conectividad y reconstrucción
La recuperación de este tramo de la LP-2 permitirá restablecer una vía de interés general fundamental para el desarrollo social y económico de La Palma. Entre sus principales beneficios destacan:
- Mejora de la movilidad: Restablecerá la comunicación directa del Valle de Aridane con Fuencaliente y agilizará la conexión entre el norte y el sur de la isla.
- Acceso a servicios: Reducirá los tiempos de desplazamiento y mejorará el acceso a servicios básicos esenciales, como los sanitarios, y a los principales nodos de transporte.
- Fijación de población: Favorecerá la permanencia de residentes habituales y el retorno de personas desplazadas por la emergencia volcánica.
- Descongestión viaria: Ayudará a aliviar el tráfico en otras vías municipales y facilitará la llegada de suministros.
Con el inicio de estos trabajos, el Gobierno de Canarias reafirma su compromiso con la reconstrucción de la isla y la mejora de las infraestructuras estratégicas necesarias para reforzar la cohesión territorial tras la crisis volcánica.



