El acuerdo contempla la sede principal y administrativa en La Palma y una subsede científica en Tenerife. «Se lo debemos a la gente que lo perdió todo, transformar esa tragedia en un legado», declara el presidente Sergio Rodríguez.
SANTA CRUZ DE LA PALMA – En una jugada estratégica forjada durante semanas y cargada de simbolismo, el presidente del Cabildo de La Palma, Sergio Rodríguez, anunció este lunes un acuerdo con el Cabildo de Tenerife para presentar una candidatura conjunta y unificada que albergará el futuro Centro Nacional de Vulcanología. El pacto, diseñado para mostrar la fortaleza de Canarias y evitar una «competición estéril», establece que La Palma acogerá la sede principal y administrativa del organismo, mientras que Tenerife contará con una potente subsede científica.
La propuesta invierte el exitoso modelo del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y busca transformar la mayor crisis de la historia reciente de la isla en una oportunidad sin precedentes. «Esto se lo debemos a la gente que lo perdió todo, transformar esa tragedia en un legado de conocimiento para el mundo», afirmó Rodríguez en una entrevista a la Cadena SER, revelando el motor emocional detrás de la decisión política.
El presidente explicó que el modelo ha sido «consultado y bien recibido» por figuras clave de la comunidad científica, buscando un consenso que blinde la propuesta a nivel técnico y político. La iniciativa se legitima en la experiencia directa de La Palma como el territorio que ha sufrido la erupción más reciente y devastadora del país. «La Palma se ha convertido en el laboratorio natural de vulcanología más importante de Europa», sentenció Rodríguez.
El siguiente paso, según adelantó el presidente, será la creación la próxima semana de una comisión técnica mixta entre ambos cabildos. Este equipo redactará el proyecto definitivo que se presentará formalmente al Ministerio de Ciencia, en el marco del proceso de descentralización de organismos estatales que el Gobierno de España inició el pasado 2 de septiembre. La candidatura canaria, ahora unificada, se presenta como la opción más lógica y robusta para liderar la investigación vulcanológica del país.


