EE.UU. revela los detalles de la ‘Operación Resolución Absoluta’: Menos de 10 minutos, 32 bajas cubanas y un asalto quirúrgico. Trump marca un nuevo precedente intervencionista y apunta ya a sus próximos objetivos: México, Colombia, Cuba y Groenlandia.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA. 6 de enero de 2026.
Caracas / Nueva York. — En apenas 72 horas, el tablero geopolítico de América Latina ha saltado por los aires. Venezuela ha amanecido este lunes con una nueva presidenta, Delcy Rodríguez, mientras las imágenes de Nicolás Maduro esposado en un tribunal federal de Manhattan daban la vuelta al mundo.
El «secuestro exprés» del mandatario venezolano —como lo califica el chavismo— o la «liberación» —según la Casa Blanca— ha dado paso a una tensa calma en Caracas y a un terremoto diplomático que amenaza con redibujar las fronteras de influencia en el continente bajo la agresiva política exterior de Donald Trump.
La operación en Fuerte Tiuna
Poco a poco se conocen los detalles de la Operación Resolución Absoluta, ejecutada en la madrugada del 3 de enero. Según fuentes del Pentágono, la extracción fue una maniobra de precisión quirúrgica ordenada directamente por Trump desde su residencia de Mar-a-Lago, tras posponerse cuatro días por malas condiciones meteorológicas.
El asalto a la residencia de Maduro en Fuerte Tiuna duró pocos minutos. Las fuerzas de élite estadounidenses (Delta Force), que habían entrenado en una réplica exacta de la vivienda construida en Kentucky gracias a información de un topo de la CIA, volaron la puerta blindada en tres minutos.
El saldo humano fue devastador para el anillo de seguridad del líder chavista: se ha confirmado la muerte de 32 militares cubanos de las «Avispas Negras» durante el intercambio de fuego. Maduro, sorprendido mientras dormía. A las 04:29 hora de Caracas, los helicópteros Chinook ya volaban a ras de mar rumbo al USS Iwo Jima con el «paquete» a bordo.
«Soy un hombre decente»: Maduro ante el juez
La escena en Brooklyn ha sido histórica. Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron ayer ante el juez Alvin Hellerstein, de 92 años, en el tribunal federal de Manhattan. Visiblemente desafiante, Maduro se declaró «no culpable» de los cargos de narcoterrorismo y posesión de armas.
«Soy inocente. Soy un hombre decente, el presidente de Venezuela. Me han secuestrado», alegó el mandatario depuesto mediante un intérprete, antes de ser interrumpido por el magistrado. La Fiscalía de EE.UU. le acusa de liderar el «Cártel de los Soles» y convertir el Estado venezolano en una maquinaria de narcotráfico durante 25 años. El juicio podría demorarse más de un año, pero la imagen del líder bolivariano bajo custodia estadounidense ya ha cumplido el primer objetivo de Washington.
El chavismo cierra filas: Delcy Presidenta
Lejos de desmoronarse, la estructura de poder en Caracas ha reaccionado con rapidez. Delcy Rodríguez, hasta ahora vicepresidenta y figura clave del engranaje económico, juró ayer el cargo como presidenta encargada ante la Asamblea Nacional.
El acto, presidido por su hermano Jorge Rodríguez, contó con la presencia decisiva de la cúpula militar: el general Vladimir Padrino y el ministro Diosdado Cabello arroparon a la nueva mandataria, enviando un mensaje de unidad frente al vacío de poder. «Juro no descansar ni un minuto para garantizar la paz, aunque vengo con dolor por el secuestro de dos héroes», declaró Rodríguez, quien asume el mando de un país en estado de shock.
🌍 Análisis: La nueva ‘Doctrina Trump’ amenaza el mapa
La caída de Maduro no es un hecho aislado, sino el primer movimiento de una estrategia más amplia. Donald Trump ha dejado claro que su segundo mandato no conocerá líneas rojas. Con Venezuela «neutralizada», la Casa Blanca mira ya a sus siguientes objetivos estratégicos:
- México y los Cárteles: La retórica de Trump contra el vecino del sur se ha endurecido. Tras calificar a los cárteles como organizaciones terroristas, el presidente estadounidense ha sugerido que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, «tiene miedo» y ha reiterado su oferta —o amenaza— de enviar tropas estadounidenses a suelo mexicano para «limpiar» el país, ignorando la soberanía nacional.
- Colombia en la mira: La relación con el gobierno de Gustavo Petro pende de un hilo. Trump ha calificado recientemente al mandatario colombiano de «hombre enfermo» y ha insinuado que una operación militar allí «suena bien», acusando a Bogotá de inundar EE.UU. de cocaína.
- El asedio a Cuba: Para la isla, la estrategia parece ser el asfixiamiento. Sin el petróleo ni los fondos de Venezuela, Trump vaticina que el régimen de La Habana «caerá solo» por colapso económico, descartando por ahora una invasión pero apretando al máximo las tuercas del bloqueo.
- La obsesión por Groenlandia: En un giro hacia el Ártico, asesores cercanos a Trump como Stephen Miller han vuelto a poner sobre la mesa la compra —o anexión— de Groenlandia, justificándolo como una necesidad vital para la seguridad de la OTAN y los EE.UU. frente a Rusia y China.



