El Grupo Popular denuncia que La Palma es la última isla en presentar sus cuentas, lo que condiciona las inversiones, las políticas sociales y la capacidad de ejecución de los fondos europeos.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 22 de enero de 2026.
SANTA CRUZ DE LA PALMA.- El Grupo Popular en el Cabildo de La Palma ha manifestado su preocupación ante lo que consideran una gestión tardía del principal instrumento de planificación de la isla: el Presupuesto General para 2026. Según denuncian los populares, La Palma es el último Cabildo de Canarias en dar a conocer sus cuentas anuales, un hecho que, a su juicio, tiene consecuencias directas sobre la agilidad administrativa y la respuesta a los problemas de la ciudadanía.
Desde el PP se subraya que, mientras el resto de las administraciones insulares del archipiélago ya cuentan con una hoja de ruta económica definida, el Gobierno insular de La Palma no dio a conocer sus prioridades hasta el pasado 19 de enero, lo que supone comenzar el ejercicio con una clara desventaja operativa.
Consecuencias de un presupuesto tardío
Para el principal partido de la oposición en el Cabildo, este retraso no es un mero formalismo administrativo, sino que genera un efecto dominó en diversas áreas de gestión:
- Inversiones y Contratación: La demora en la aprobación definitiva de las cuentas retrasa el inicio de licitaciones y obras estratégicas para la isla.
- Políticas Sociales: Se limita la capacidad de respuesta en servicios sociosanitarios y en la reducción de listas de espera en áreas esenciales.
- Fondos Europeos: El PP advierte que la captación y ejecución de fondos internacionales exige un rigor y una planificación previa que se ven comprometidos si no hay un presupuesto operativo desde el 1 de enero.
- Capacidad de Respuesta: Se dificulta la agilidad necesaria para afrontar la reconstrucción social y económica en la que aún está inmersa la isla.
«Responsabilidad, no confrontación»
El Grupo Popular ha querido desligar esta crítica de la confrontación política directa, enmarcándola en la responsabilidad institucional. Consideran que fiscalizar la gestión implica advertir cuando los plazos no se cumplen, con el objetivo de buscar certezas y estabilidad para la población palmera.
“Presentar el presupuesto es una obligación básica de cualquier Gobierno. Hacerlo a tiempo demuestra previsión y liderazgo; hacerlo tarde condiciona todo lo que viene después”, sostienen desde la formación.
Los populares concluyen instando al grupo de gobierno a dotar a la isla de herramientas eficaces y un rumbo claro, evitando la «improvisación» en un momento donde La Palma necesita, más que nunca, una gestión previsible y solvente para afrontar sus retos de futuro.



