El Cabildo de La Palma ha reafirmado su compromiso con la salud pública y la atención a las personas dependientes al asignar una partida de 8.458.658,79 euros al Hospital de Nuestra Señora de los Dolores en su presupuesto para 2026. Esta inversión busca consolidar al centro como un referente en cuidados, asegurando la estabilidad de su plantilla y la calidad de los suministros básicos.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 13 de febrero de 2026.
SANTA CRUZ DE LA PALMA. El Hospital de Nuestra Señora de los Dolores contará con una dotación económica histórica para el presente ejercicio, orientada a mantener un servicio humanizado y eficiente. La consejera de Acción Social y Sanidad, Ángeles Fernández, destaca que el grueso de la inversión, unos 7,79 millones de euros, se dedica íntegramente al capítulo de personal. Dentro de esta partida, la Institución ha reservado de forma significativa 606.936 euros específicamente para cubrir sustituciones, vacaciones y bajas por incapacidad temporal, garantizando que los ratios de atención y la continuidad de los cuidados las 24 horas del día no se vean comprometidos.
En cuanto al funcionamiento operativo, el plan de gastos corrientes supera los 626.000 euros. En este bloque destacan 275.000 euros para productos farmacéuticos y material sanitario de última generación, así como 220.000 euros destinados a productos alimenticios de alta calidad, adaptados a las necesidades nutricionales de los pacientes. Asimismo, se destinan 45.000 euros para productos de limpieza y aseo, 12.000 euros para el suministro de gas y partidas específicas para terapia ocupacional y actividades lúdicas.
De cara a la modernización de las instalaciones, el presupuesto incluye 36.000 euros para inversiones directas. Estos fondos permitirán la adquisición de nuevo mobiliario adaptado para mejorar la ergonomía en las habitaciones y zonas comunes, además de la renovación de equipos informáticos para agilizar la gestión clínica. Finalmente, el Cabildo asegura el mantenimiento preventivo de la maquinaria y la reparación de las infraestructuras para que el edificio se mantenga en condiciones óptimas. Con esta dotación, el Hospital de Dolores se confirma como una pieza fundamental en el engranaje de los servicios sociales de la isla, priorizando la dignidad de los mayores y dependientes.



