La Red Sísmica Canaria (INVOLCAN) mantiene una vigilancia estrecha sobre Tenerife tras detectar una serie de episodios sísmicos iniciados el pasado 7 de febrero. A pesar de la intensidad de los datos, con más de 3.000 eventos registrados en el enjambre más reciente, el Comité Científico de Evaluación y Seguimiento de Fenómenos Volcánicos (CCES) asegura que no existe un incremento en la probabilidad de una erupción a corto o medio plazo.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 20 DE FEBRERO DE 2026.
TENERIFE.- La actividad reciente se concentra al suroeste de la caldera de Las Cañadas, a una profundidad de entre 8 y 12 kilómetros. Según los expertos, se trata de eventos de muy baja magnitud que no han sido percibidos por la población, pero que destacan por su número y características técnicas.
Cronología de los enjambres
En los últimos ocho días se han identificado tres episodios principales de eventos híbridos:
- Primer enjambre (12-13 de febrero): Más de 800 eventos detectados.
- Segundo enjambre (16-17 de febrero): Más de 1.400 eventos.
- Tercer enjambre (Desde el 18 de febrero): Se encuentra aún activo y ya ha superado los 3.000 registros.
Además, el pasado 10 de febrero se registró una señal continua de baja frecuencia de duración inusual, algo que no se observaba con tal prolongación desde que se iniciaron los registros esporádicos en 2016.
Movimiento de fluidos, no de magma
Los científicos explican que tanto las señales de baja frecuencia como los eventos híbridos están relacionados con el movimiento de fluidos hidrotermales en el interior del sistema volcánico. Se trata de agua y dióxido de carbono ($CO_2$) en condiciones de alta presión y temperatura. Aunque la tendencia de actividad anómala persiste desde finales de 2016, los expertos coinciden en que la situación no implica una amenaza eruptiva inminente para la isla vecina.



