miércoles, octubre 14, 2026
El Faro de La Palma
  • La Palma
  • Municipios
  • Deportes
  • Cultura
  • Canarias
  • El Mundo
  • Opinión
  • España
  • La Palma
  • Municipios
  • Deportes
  • Cultura
  • Canarias
  • El Mundo
  • Opinión
  • España
No Result
View All Result
El Faro de La Palma
No Result
View All Result

Chévere

by Belen Lorenzo
septiembre 20, 2026
in La Palma, Opinión
0
Los rostros de la generosidad: la 8ª Marcha Solidaria por la residencia Regina Pacis de Mumbai
0
SHARES
107
VIEWS
Share on FacebookShare on Twitter

OPINIÓN · CRÓNICA

Chévere

Una crónica desde el concierto «Postal a Venezuela» de Fabiola Socas en la Fundación CajaCanarias, donde la memoria de una emigrante retornada se cruza, sin buscarlo, con el quinto aniversario del volcán Tajogaite.

Belén Lorenzo · 20 de septiembre de 2026

Sus padres se casaron por poderes en los años sesenta, y el océano Atlántico que separaba a la pareja se convirtió en la vía para reunirla en Venezuela. Allí nacieron tres hijas, pero solo ella, de momento, regresó de manera definitiva al lugar de origen, a La Palma. Desde que llegó lleva siempre, en el bolso, una estampita de Nuestra Señora de Coromoto. Guarda, en el piso de la avenida El Puente donde vive, grabaciones de las canciones que cantaba en Caracas. El domingo pasado asistió a una celebración especial en la iglesia de El Salvador en honor a la patrona de la tierra donde nació, y ahora se encuentra en un concierto en la ciudad que siente suya.

El espectáculo se denomina «Postal a Venezuela». Fabiola Socas grabó, hace un par de años, un disco en homenaje a las personas canarias que emigraron y retornaron después a las islas junto a su descendencia. En su propia familia tiene el ejemplo de sus tías, quienes recorrieron ese camino de ida y vuelta y lograron que la cantante sienta el lugar como propio. De ahí partió la idea de ese trabajo discográfico, de su amor sincero por esa tierra y su música.

Dos grandes instrumentistas venezolanos acompañan a Fabiola Socas en el escenario. La complicidad con Jesús González, «Pingüi», nace con la naturalidad propia de una amistad de muchos años. Fue junto a él con quien inició el proyecto al que luego se sumaría el percusionista Juan Cruz Iriza para redondearlo con su experiencia. Ahora los tres se encuentran disfrutando de lo que perciben como momento entre amigos, dispuestos a compartir con el público su música y el ambiente íntimo creado junto a José Antonio Afonso. En el centro se sitúa, como siempre, Orlee, la hermosa perra guía que completa la escena.

Suena el merengue «Acidito» y comienza un viaje sonoro por diferentes estados venezolanos. También por el tiempo, ya que la voz de Fabiola Socas trae recuerdos de otras épocas. Así ocurre entre el público cuando canta «Un heladero con clase». Ella, desde su butaca rodeada por los demás oyentes, se pregunta dónde estarán las postales: las del noviazgo de sus padres, las que recibieron luego de sus familiares palmeros. Ha perdido muchos objetos con el transcurso de los años. También algunas personas, como es inevitable. Fabiola canta «Presagio» en recuerdo de Carmelo Socas, su padre, su amor. Lo hace con una voz extremadamente delicada que resuena en el auditorio con gran ternura. Ella se deja emocionar por la solista sin dejar de pensar en todo lo perdido.

Los terremotos ocurridos en el mes de junio no afectaron a su familia directamente, pero sí a algunos conocidos, estremeciendo su mundo y su manera de entenderlo. Nada ha vuelto a su sitio después. Las circunstancias han hecho que el concierto se celebre muy cerca del quinto aniversario del volcán Tajogaite. Esa misma tarde ha visto, en una cadena de televisión, imágenes recordando lo sucedido, y ha estado tentada de apagar el televisor. No puede, no quiere verlas, pero lo cierto es que cerrar los ojos nunca ha evitado que los hechos ocurran.

«

Cerrar los ojos nunca ha evitado que los hechos ocurran

»

BELÉN LORENZO

Tiene, en el corazón, una sombra de tristeza. Se sabe a salvo, y a la vez precaria: así de incongruente es, a veces, la vida. Con frecuencia, la música le ha servido y le sirve de consuelo. El sonido del cuatro de «Pingüi», con su rasgueo tan similar al del timple, la devuelve al presente. Debe continuar confiando, como siempre. Se ha hecho a sí misma la promesa de sonreír, de disfrutar los momentos buenos que también llegan a su orilla. A sus dos orillas, en realidad: la de Venezuela y la de La Palma. Por eso, cuando al salir del espacio cultural de la Fundación CajaCanarias alguien la saluda y le pregunta cómo está, ella le sostiene la mirada y responde tranquila: «Chévere».

SOBRE LA AUTORA

Belén Lorenzo es colaboradora de El Faro de La Palma, donde firma crónicas de mirada literaria sobre la vida, el arte y la gente de la isla. En sus textos se detiene en lo cotidiano y en los pequeños detalles que, mirados de cerca, cuentan algo más grande.

MÁS ARTÍCULOS DE BELÉN LORENZO EN EL FARO

  • Hacer memoria
  • Subir a Fuencaliente
  • Comprender es aliviar
  • Corsario por un día
Tags: Canarios en VenezuelaFabiola SocasFundación CajaCanariastajogaitevenezuela
Belen Lorenzo

Belen Lorenzo

Next Post

La cruz de la leyenda de la luz de El Time, Tijarafe

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cabildo de La Palma - Transformamos La Palma con el FDCAN 2026
Cabildo de La Palma - Programa Insular para el Desarrollo Local (PIDL) 2026
Gobierno de Canarias - Oficina de información de la Viceconsejería para la Recuperación Económica y Social de La Palma. Avenida Carlos Francisco Lorenzo Navarro nº 57, Los Llanos de Aridane
Convocatoria Junta General Comunidad de Aguas Mirca, martes 6 de octubre
  • Aviso legal
  • Política de privacidad
  • Política de cookies

© 2026 El Faro de La Palma. Todos los derechos reservados..

No Result
View All Result
  • La Palma
  • Municipios
  • Deportes
  • Cultura
  • Canarias
  • El Mundo
  • Opinión
  • España
Contacto

© 2026 El Faro de La Palma. Todos los derechos reservados..