Un punto de inflexión ha llegado en la percepción internacional del conflicto en Gaza. Un informe de una comisión de investigación independiente de la ONU ha concluido que la ofensiva militar de Israel en la Franja cumple con cuatro de los cinco actos que definen un genocidio. Como primera gran consecuencia, la Comisión Europea ha aprobado hoy la suspensión parcial del acuerdo comercial con Israel, dejando la decisión final en manos de los Estados miembros.
El contundente documento de la ONU, firmado por tres expertos independientes, detalla los criterios cumplidos por la actuación israelí: el asesinato de miembros del grupo palestino, la causa de graves daños físicos o mentales, el sometimiento a condiciones de vida que buscan la destrucción física y la imposición de medidas para impedir los nacimientos.
El informe va más allá y señala directamente al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, como «incitador del genocidio», afirmando que «es evidente que existe la intención de destruir a los palestinos de Gaza».
La decisión de la Comisión Europea de proponer la suspensión del acuerdo comercial es la primera medida de presión económica de este calibre desde el inicio del conflicto y podría marcar un antes y un después en la respuesta internacional a los crímenes de guerra.



