Manuel Marcos Pérez Hernández · Cronista oficial de San Andrés y Sauces
Hay productos agrícolas que terminan formando parte de la identidad de un pueblo. En San Andrés y Sauces uno de ellos es sin duda, el ñame, cultivo íntimamente ligado a la abundancia de agua que históricamente ha caracterizado el municipio y durante siglos desempeñó un importante papel en la alimentación de sus habitantes.

Su presencia en Los Sauces puede documentarse desde el siglo XVI. El clérigo azoriano Gaspar Frutuoso, al describir La Palma, se refiere a El Guindaste, puerto donde cargan los azúcares para Flandes o España, adonde iba a parar el agua sobrante del regadío de las cañas y de los ingenios, formando una estrecha laguna. En sus orillas, escribió, se daba mucho ñame blanco, que en los años de escasez podía, una vez cocido, suplir al pan. Lo que constituye una de las referencias históricas más tempranas y expresivas sobre este cultivo en la comarca.
No resulta extraño que el ñame encontrara aquí condiciones especialmente favorables. Es una planta exigente en agua, propia de terrenos húmedos o encharcados y de ciclo largo. Su cultivo tradicional requiere tiempo, trabajo y una disponibilidad constante de riego.
Pero una cosa es encontrar ñame en las descripciones de los cronistas y otra muy distinta descubrirlo dentro de la vida cotidiana de los vecinos. Eso precisamente es lo que permite un curioso expediente de 1783, perteneciente al Fondo Antonio Pestana del Archivo General de La Palma.
Las diligencias fueron practicadas en el lugar de Los Sauces a raíz de una disputa entre varios vecinos. Las declaraciones conservadas permiten seguir parcialmente el episodio. En ellas aparece reiteradamente Antonio Martín y el conflicto se desarrolla en torno a unos ñames que estaban siendo arrancados. La discusión terminó degenerando en una riña en la que hubo piedras, palos, heridas y contusiones, lo que obligó a intervenir a la autoridad local.

Los testigos prestaron declaración bajo juramento y se practicaron averiguaciones sobre las lesiones. En distintas diligencias aparece Miguel Martín como «fiel de fechos», la persona que interviene como fedatario. El expediente no sólo documenta un altercado vecinal: permite asomarse al funcionamiento cotidiano de la justicia en Los Sauces a finales del siglo XVIII.
El episodio posee especial interés porque demuestra que el ñame formaba parte real de la economía doméstica. No aparece aquí como una simple mención agrícola, sino como un bien cultivado, esperado durante largo tiempo, arrancado de la tierra y objeto de disputa. Una cosecha que exigía tanta agua, tiempo y trabajo tenía necesariamente un valor apreciable para las familias que dependían de lo que producía el campo.
Ese valor económico iba acompañado de otro todavía más importante: el alimentario. Durante generaciones, el ñame cocido estuvo presente en la mesa de Los Sauces, solo o acompañado de pescado salado, mojo o miel de caña. Su capacidad para permanecer largo tiempo en la tierra antes de ser recogido lo convertía además en una reserva de alimento particularmente útil en épocas de escasez, como ya había observado Frutuoso en el siglo XVI.
La importancia alcanzada por este cultivo aparece también reflejada en estudios agrarios contemporáneos. El ingeniero técnico agrícola Carlos M. Rodríguez Pérez señaló, en 1990, que La Palma era la principal isla productora de ñame de Canarias, con una media cercana al millón y medio de kilos anuales, de los cuales la mayor parte procedía de San Andrés y Sauces, donde se estimaban aproximadamente 15 hectáreas dedicadas al cultivo. Su estudio subraya igualmente la elevada exigencia hídrica del ñame y el carácter artesanal de sus labores.
Otro estudio, de José Antonio Batista Medina, contabilizaba en 1994 12,25 hectáreas de ñame en Los Sauces. Más recientemente, el Mapa de Cultivos de La Palma, registró 5,08 hectáreas en 2008 y 3,46 hectáreas en 2022 para San Andrés y Sauces. El cultivo no ha desaparecido, pero hoy permanece de forma mucho más reducida que en otros tiempos.
El ñame forma así parte de la memoria agrícola y alimentaria de San Andrés y Sauces. Una planta que necesita agua, tierra y paciencia; que ayudó a alimentar a generaciones enteras y que incluso, como demuestra aquel viejo expediente del Fondo Antonio Pestana, pudo llegar a ser motivo de disputa entre nuestros antepasados.
Fuentes y bibliografía
- Frutuoso, Gaspar: Las Islas Canarias (de «Saudades da Terra»).
- Archivo General de La Palma: Fondo Antonio Pestana. Expediente de diligencias por arrancar ñame en 1783.
- Rodríguez Pérez, Carlos. El cultivo del ñame en Canarias.
- Batista Medina, José Antonio. Respondiendo a la escasez de agua de riego. Estudio de un caso en las Islas Canarias.
Fotografías
Vista de Los Sauces con sus cultivos. 1900. Archivo General de La Palma. Restaurada y coloreada por Abraham T Díaz Abreu.
Arrancando ñame en Los Sauces. Año 2000. Archivo Particular.


