La Sala O’Daly de Santa Cruz de La Palma acoge, del 20 al 29 de octubre, una nueva exposición del pintor «Valero». La muestra viene acompañada de una reflexión del artista sobre los obstáculos entre el arte y el hombre, como el dinero o la «sensibilidad adormecida», donde reivindica la contemplación estética como uno de los «medios superiores de emplear ese tiempo».
Por: Redacción | El Faro de La Palma Fecha: 21 de octubre, 2025
SANTA CRUZ DE LA PALMA.- La Sala O’Daly de la capital palmera acoge, desde este lunes 20 de octubre y hasta el próximo miércoles 29, una exposición de óleos del pintor Valero.
La muestra va más allá de la mera exhibición de las obras, ya que el artista ha querido compartir una reflexión titulada «Obstáculos entre la obra de arte y el hombre», que sirve como declaración de principios de su visión artística.
En este texto, Valero sitúa al dinero como el «primer obstáculo» histórico, lamentando que en el caso de la pintura o la escultura, «el lienzo, el mármol, anuncian su precio por cantidades que se alejan de la mayoría».


Como segundo obstáculo, el pintor señala la «sensibilidad adormecida por el dominio utilitario de la vida material». Valero defiende que «la aspiración a la belleza se halla en el ser humano como disposición innata» y que «cuando esta ilusión no está en la calle la gente prescinde de las cosas del espíritu».
El artista critica que estos obstáculos llevan a la gente a conformarse con «creaciones de una falsa artesanía» o «terribles objetos de arte».
Frente a ello, Valero hace una llamada al «proselitismo» para «despertar un sentimiento artístico elemental» en todas las personas, independientemente de su nivel social. Recomienda «rodearse de formas, colores y ritmos que contribuyan a su elevación espiritual» y subraya la importancia de que el hombre «recupere algún tiempo para él».
En su opinión, la «contemplación estética es uno de los medios superiores de emplear ese tiempo».
El pintor concluye su reflexión con una sentencia sobre el fracaso y la confusión moderna: «En esa labor estamos quienes sabemos que el fracaso sólo existe en aquél en el que la conciencia va perdiendo todo entusiasmo por la lucha. Y todo ello sabiendo que sólo el necio confunde valor con precio.»



