ECONOMÍA · EL CAMPO
La higuera vuelve al campo palmero: el Cabildo ya ha repartido más de 320 plantas de las 29 variedades tradicionales de la isla
El Centro de Agrodiversidad del Cabildo prueba el cultivo intensivo en la Central Hortofrutícola y ya ha cerrado acuerdos con cinco agricultores de distintos municipios. El jueves 20 de agosto, una cata sensorial en El Tendal reunió a productores, catadores y restauradores para valorar cada variedad.
Redacción El Faro de La Palma · 25 de agosto de 2026
Veintinueve variedades de higuera tradicional palmera llevan desde 2009 conservándose en una finca de Las Nieves, en Breña Alta. Conservarlas no basta: si nadie las cultiva, se acaban perdiendo. Por eso el Cabildo de La Palma, a través del Centro de Agrodiversidad (CAP) que gestiona Sodepal, ha puesto en marcha un plan que saca esas higueras del banco genético y las devuelve a las fincas de la isla.
El Faro ya contó en su día cómo el Cabildo empezaba a mirar la higuera como cultivo de futuro para diversificar el campo palmero. Lo que llega ahora es la parte práctica de esa apuesta: árboles plantados, plantas repartidas y acuerdos firmados con agricultores concretos.
Un ensayo con 78 árboles en la Central Hortofrutícola
La primera pata del proyecto es un estudio piloto sobre cómo se comportan las variedades tradicionales cuando se cultivan de forma intensiva, algo que la higuera nunca tuvo en La Palma: durante décadas se trató como un frutal marginal, sin apenas manejo agronómico. En 2025, con los técnicos de la Agencia de Extensión Agraria de Breña Alta, el Centro de Agrodiversidad plantó 78 árboles de distintas variedades en una parcela de la Central Hortofrutícola del Cabildo. Ahí se ensayan podas, abonados y el cálculo de cuánta agua necesita realmente cada higuera, con un objetivo claro: fijar por primera vez unas bases técnicas de cultivo actualizadas.
De las 400 plantas de este año, ya van repartidas más de 320
La segunda pata es la que saca material del banco genético y lo pone en manos de quien cultiva. En 2025 el Centro produjo 170 plantas de higuera: 78 fueron al ensayo de la Central Hortofrutícola y el resto se cedió a particulares. Este 2026 la cifra se ha disparado: unas 400 plantas nuevas, de las que ya se han repartido más de 320.
La novedad de este año son los acuerdos con cinco agricultores de distintos municipios de la isla, que han cedido parte de sus fincas para plantar higueras experimentales. Los agentes de extensión agraria ya han empezado las primeras visitas de seguimiento sobre el terreno.
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Trabajar con agricultores de varios municipios nos permite obtener información real de campo y, al mismo tiempo, que el material vegetal quede en manos de profesionales que lo van a mantener en producción
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Alberto Paz — consejero de Agricultura del Cabildo de La Palma
Salir de la parcela de ensayo y probar con tierra, suelo y agua reales
El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca, Soberanía Alimentaria y Bienestar Animal, Alberto Paz, explica que el objetivo de estas fincas colaborativas es comprobar cómo se comportan las variedades fuera del laboratorio: en zonas distintas de la isla, con suelos, altitudes y disponibilidad de agua diferentes de los de la Central Hortofrutícola. Paz recuerda que durante décadas apenas se le dedicó manejo agronómico a la higuera, y que ahora se trata de fijar los criterios de cultivo que antes no existían.
Productores, catadores y restauradores midieron cada variedad en El Tendal
La tercera pata del proyecto no se hace en el campo, sino en la mesa. El jueves 20 de agosto, el Centro de Interpretación de El Tendal acogió una cata sensorial de las variedades tradicionales cultivadas en la finca del Centro, con la participación de agricultores, restauradores, catadores y técnicos de la isla. Entre los asistentes estaban el propio Alberto Paz; Pedro Tomás Pino Pérez, gerente de Sodepal; el equipo del Centro de Agrodiversidad, Antonio Alfredo Pérez Guerra y Ana Belén Yuste; representantes de la restauración y la cata como Josué Martín Hernández (El Altillo Gastrobar), Giovani Pana Piñero y Aranzazu Castro Francisco (catadores de El Almuz) o Alicia García Pérez; José Raúl Melián López, presidente de la DO Vinos La Palma; Miguel Martín Pérez, de ASPA; Rubén Medina Santos y Gara Pérez, de Zulay Panadería; e Isidro Concepción Rodríguez, de La Destiladera.
La consejera de Promoción Económica del Cabildo y consejera delegada de Sodepal, Miriam Perestelo, resume para qué sirve juntar a toda esta gente alrededor de una higuera: «la cata añade una capa que no se obtiene en el laboratorio: la valoración de quien produce, quien cultiva, de quien cocina y de quien consume».
Toda la información de la cata se digitalizará para elaborar un informe comparativo por variedad, que servirá para saber cuáles tienen mejor aceptación sensorial, cuáles son más productivas y cuáles aguantan mejor la conservación, y para orientar cuál conviene más para restauración, cuál para venta directa y cuál para el autoconsumo.
EL PROYECTO, EN CIFRAS
- 29 variedades de higuera tradicional conservadas desde 2009 en la finca de Las Nieves (Breña Alta)
- 78 árboles en el ensayo de cultivo intensivo de la Central Hortofrutícola (2025)
- 170 plantas producidas en 2025; unas 400 en 2026, de las que ya se han repartido más de 320
- 5 agricultores de distintos municipios con fincas experimentales colaborativas
- Cata sensorial el jueves 20 de agosto en el Centro de Interpretación de El Tendal
Fuente: Gabinete de Comunicación del Cabildo de La Palma.

