El estudio de Cáritas y el Cabildo rompe los estereotipos. El 66% de los casos de exclusión extrema corresponde a nacionales. Entre los extranjeros, la mayoría tiene residencia legal pero sufre precariedad laboral, y solo un 9% se encuentra en situación administrativa irregular.
DIRECTOR. EL FARO DE LA PALMA, 21 de noviembre de 2025.
SANTA CRUZ DE LA PALMA. En tiempos donde los discursos de odio y los estereotipos vinculan a menudo la pobreza extrema con la inmigración irregular, los datos oficiales se convierten en la mejor herramienta para enfocar la realidad. El informe ‘Exclusión Residencial Extrema 2024’ es tajante: el perfil mayoritario de la persona sin hogar o en vivienda insegura en La Palma es nacional.
Concretamente, el 66,7% de las 322 personas identificadas en el estudio tienen la nacionalidad española. Esto confirma que la exclusión residencial en la Isla Bonita es un problema estructural autóctono, agravado por la crisis de vivienda y los bajos salarios, y no un fenómeno importado masivamente.
Tener «papeles» no evita la pobreza El análisis detallado de la población de origen extranjero (que representa el 33,3% restante) arroja luz sobre otra realidad incomprendida. Dentro de este grupo, la situación administrativa irregular es minoritaria, representando apenas un 9% del total de los casos estudiados en la isla.
El grupo más amplio de extranjeros en exclusión (un 14%) tiene, de hecho, residencia regular. ¿Qué significa esto? Que tener permiso de residencia y trabajo en La Palma ya no es un escudo contra la pobreza. La precariedad del mercado laboral y los precios inasumibles del alquiler empujan a trabajadores extranjeros regulares a vivir en condiciones extremas, incapaces de acceder a una vivienda digna a pesar de estar «en regla».
Diversidad de nacionalidades El informe también rompe el esquema tradicional sobre el origen de la inmigración en exclusión. Después de la española, las nacionalidades con presencia son diversas:
- Marruecos: 1,4%.
- Venezuela: 1,0%.
- Alemania: 1,9%.
La presencia de ciudadanos comunitarios (como los alemanes) en estas estadísticas de exclusión extrema recuerda que la pobreza puede golpear a cualquier perfil si fallan las redes de apoyo.
Derechos vulnerados El estudio denuncia, además, cierto «maltrato institucional» hacia la población extranjera. A pesar de que la Ley de Extranjería y la Constitución garantizan el acceso a ayudas básicas y servicios sociales independientemente de la situación administrativa , en la práctica, muchos encuentran barreras insalvables para empadronarse o recibir atención, lo que los condena a la invisibilidad y los expone a redes de explotación.



