TAJOGAITE · SALUD
Tierra Bonita reclama una investigación independiente sobre la respuesta sanitaria a la erupción del Tajogaite
La asociación se apoya en dos estudios científicos sobre los efectos respiratorios de la exposición a gases y cenizas, y en un análisis que sitúa el repunte de mortalidad en La Palma muy por encima de la media de Canarias durante los meses de la erupción
¿Se hizo todo lo posible para proteger la salud de quienes vivieron la erupción del Tajogaite desde dentro? Esa es la pregunta que la asociación Tierra Bonita quiere ver respondida con datos, y no solo con memoria. La entidad sostiene que los resultados provisionales de dos estudios científicos, las advertencias que ya hicieron público especialistas del Hospital General de La Palma y un análisis sobre el aumento de la mortalidad en la isla justifican abrir una investigación sobre la gestión sanitaria de la emergencia volcánica.
Lo que dicen los estudios en los que se apoya la asociación
Tierra Bonita cita, en primer lugar, el proyecto ASHES (Analysis of Exposure and Respiratory Health Effects of Volcanic Eruption in the Canary Islands), impulsado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica y cuyos resultados provisionales ha difundido la propia Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias. Según recoge la asociación, el estudio asocia una mayor exposición a la erupción con hasta tres veces más probabilidades de presentar tos y el doble de alteraciones compatibles con un patrón obstructivo pulmonar en la población más expuesta, con un patrón dosis-respuesta —a mayor exposición, mayor sintomatología— entre los 474 participantes analizados, incluidos 188 menores de entre seis y dieciocho años del Valle de Aridane.
A esos resultados suma el estudio ISVOLCAN, publicado en la revista Environmental Health, que según Tierra Bonita encontró entre los residentes de la zona occidental de la isla una mayor probabilidad de síntomas de las vías respiratorias inferiores, ansiedad o depresión e insomnio, además de estudiar los efectos de la exposición a las cenizas y otros materiales emitidos durante la erupción.
Un repunte de mortalidad que la asociación pide investigar
La asociación recuerda además que, en 2022, las alergólogas del Hospital General de La Palma Zulay Almeida y Paula Jiménez manifestaron públicamente que, a su juicio, se debió confinar durante más tiempo a la población en los episodios de peor calidad del aire, y advirtieron de las limitaciones de las mascarillas FFP2 frente a los gases volcánicos, recomendadas durante la emergencia sobre todo frente a cenizas y partículas.
Tierra Bonita pone también sobre la mesa un análisis del profesor de la Universidad Politécnica de Madrid Rafael Cascón, elaborado a partir de datos del INE, que sitúa el aumento de mortalidad en La Palma entre septiembre y diciembre de 2021 en torno al 40% respecto a la media del periodo de referencia, frente a aproximadamente un 15% en el conjunto de Canarias. La propia asociación matiza que esa coincidencia temporal no demuestra por sí sola una relación causal con la contaminación volcánica, pero considera que es un dato lo bastante relevante como para estudiarlo epidemiológicamente.
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Solo es posible con transparencia en la documentación oficial y una investigación científica independiente
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TIERRA BONITA
Qué pide exactamente la asociación
Tierra Bonita reclama recopilar y analizar de forma sistemática la documentación generada durante la emergencia: actas del Comité Científico y del Comité Director del PEVOLCA, series completas sobre calidad del aire y concentraciones de partículas, mapas de deposición de cenizas, informes de Salud Pública, protocolos de vigilancia epidemiológica y las comunicaciones entre administraciones, entre otros materiales. La asociación subraya que cualquier valoración sobre una posible actuación u omisión debe hacerse con el conocimiento científico disponible en el momento de la erupción, no solo con los datos obtenidos años después.
LAS CUATRO PREGUNTAS DE TIERRA BONITA
- Qué se sabía: qué información, mediciones y advertencias sobre cenizas, partículas y gases tenían las autoridades durante la erupción
- Qué se comunicó: qué información recibió realmente la población sobre los riesgos de la exposición
- Qué medidas se adoptaron: qué protección se dio a residentes, trabajadores, agricultores, emergencias y voluntarios, y cómo evolucionó
- Qué consecuencias sanitarias hubo: qué efectos sobre la salud pueden relacionarse científicamente con la exposición a los contaminantes volcánicos
Para Tierra Bonita, una investigación independiente permitiría determinar si hubo deficiencias en la prevención, vigilancia, información o protección sanitaria durante la emergencia y, en su caso, valorar las consecuencias jurídicas que pudieran corresponder. Pero, sostiene la asociación, su objetivo principal sería que las administraciones puedan aprender de los aciertos y de los posibles errores para mejorar los protocolos ante futuras emergencias volcánicas.
Fuente: nota de prensa de la Asociación Tierra Bonita. Foto de la contaminación por cenizas y gases en el Valle de Aridane: I Love The World.


