Los nacionalistas llevan al Pleno una moción para crear una mesa de trabajo con los 14 ayuntamientos, veterinarios y colectivos sociales, buscando un equilibrio entre la tradición festiva y el bienestar.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 04 de diciembre de 2025.
SANTA CRUZ DE LA PALMA.- El debate sobre el ruido en las fiestas populares llega al Cabildo. El grupo de Coalición Canaria (CC) ha presentado una moción para su debate en el pleno ordinario de este jueves en la que insta a coordinar una estrategia común en toda la Isla para garantizar un uso «ético, respetuoso y responsable» de la pirotecnia.
La iniciativa surge tras la experiencia de la reciente peregrinación histórica de la Virgen de Las Nieves, celebrada entre el 17 de octubre y el 7 de noviembre de este año. Según los nacionalistas, aunque los fuegos artificiales son un símbolo arraigado de alegría, estos eventos pusieron de manifiesto la necesidad urgente de buscar un equilibrio que respete la sensibilidad de parte de la ciudadanía y el bienestar animal.
El impacto de los altos decibelios Desde el grupo insular nacionalista argumentan que no se pueden ignorar los «efectos indeseables» que la pirotecnia de alto impacto sonoro provoca en colectivos vulnerables. Específicamente, señalan el sufrimiento de personas con alta sensibilidad acústica, como aquellas que se encuentran dentro del espectro autista, así como el estrés severo que genera en las mascotas y la fauna local.
«El objetivo es encontrar un punto de equilibrio para que la alegría de las celebraciones conviva con el respeto y la sensibilidad», explican desde la formación.
Una ordenanza modelo para los 14 municipios La propuesta operativa de CC consiste en la creación de una Mesa de Trabajo liderada por el Cabildo. Este órgano tendría la misión de elaborar un «modelo de ordenanza» que sirva de base para que los 14 ayuntamientos de La Palma puedan implantar regulaciones homogéneas en sus territorios.
La moción estipula que esta mesa no sea solo política, sino técnica y social. Para ello, se solicita la participación de una amplia representación de actores clave: representantes públicos, profesionales del Colegio de Veterinaria y entidades del tercer sector que trabajan con personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y sensibilidad acústica. La meta es evolucionar las tradiciones hacia un modelo «más inclusivo».



