Productores del archipiélago preparan acciones legales ante el SEPRONA y la Fiscalía por una práctica que pone en riesgo la sanidad vegetal de las islas, vulnera la normativa de 1987 y distorsiona el mercado local.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 19 de enero de 2026.
CANARIAS.- La Asociación de Trabajadores de la Tierra Canaria (ATRATICAN) ha dado la voz de alarma ante una presunta trama de importación ilegal de fruta en el Archipiélago. Según denuncia la asociación, se está introduciendo en las islas melón procedente de Brasil bajo un etiquetado fraudulento que lo hace pasar por producto cultivado en la Península Ibérica. Esta práctica no solo supone un engaño al consumidor, sino que representa un grave riesgo fitosanitario y una amenaza directa para la supervivencia de los productores locales.
Un grupo de agricultores vinculados a la asociación ya trabaja con un bufete de abogados para presentar una denuncia formal ante el SEPRONA y, posteriormente, ante la Fiscalía. Los afectados aseguran disponer de pruebas que demuestran cómo se modifica la trazabilidad del producto para eludir la prohibición vigente desde 1987, que impide la entrada en Canarias de melón de países no europeos para proteger los cultivos canarios de plagas externas.
El «cambio de caja»: Un fraude sistemático
El mecanismo del presunto fraude consiste en importar el melón desde Brasil hasta puertos de la Península. Una vez allí, el producto sería cambiado de caja y su etiquetado sustituido por marcas españolas, alterando los documentos de origen antes de su envío final a Canarias. Según ATRATICAN, esta operativa ya se ha detectado anteriormente en otras partidas de productos sensibles como el aguacate o la piña tropical.
Los productores advierten que este engaño podría conllevar delitos de:
- Contra la salud pública: Uso de pesticidas prohibidos en la UE.
- Falsedad documental.
- Contra la propiedad industrial (marcas).
- Contra el medio ambiente: Riesgo de introducción de plagas que arrasarían el campo canario.
Impacto en el mercado y seguridad alimentaria
ATRATICAN considera que estos hechos son «indiciariamente muy graves» y reclama una investigación oficial exhaustiva. La asociación propone como medida de control la inspección del «balance de masas» de las explotaciones, una herramienta que permitiría verificar si lo que una empresa vende como producto local coincide realmente con su capacidad de producción y superficie de cultivo.
Además del perjuicio económico por competencia desleal, los agricultores alertan sobre la seguridad alimentaria. Las producciones extracomunitarias no están sujetas a los estrictos controles sanitarios de la Unión Europea, lo que pone en riesgo la salud de los consumidores canarios. Ante la posible entrada en vigor del acuerdo entre la UE y Mercosur, los productores temen que estas prácticas ilícitas se agraven, por lo que han anunciado una campaña de concienciación en redes sociales y no descartan hacer públicos los nombres de las empresas implicadas en el fraude.



