Los vecinos de Breña Baja continúan a la espera de un Centro de Salud plenamente operativo cinco años después de que su reforma fuera declarada como urgente. La portavoz socialista, Ana García, denuncia que la ampliación de apenas 71 metros cuadrados sigue sin concluir, generando problemas de humedad y ventilación que afectan tanto a usuarios como a profesionales sanitarios, mientras el Gobierno de Canarias desmiente la existencia de un proyecto para un nuevo edificio.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 5 DE MARZO DE 2026
BREÑA BAJA — Lo que se anunció en 2021 como una intervención rápida para mejorar la atención primaria en el municipio se ha convertido en una obra que parece no tener fin. La situación del Centro de Salud de Breña Baja ha pasado de ser una mejora necesaria a un conflicto de gestión que afecta directamente al bienestar de la ciudadanía.
El conflicto: Reformas vs. nuevo edificio
Uno de los puntos críticos de la controversia reside en las explicaciones ofrecidas por el grupo de gobierno local. Según el PSOE:
- Excusas variables: Se han alegado retrasos en suministros, falta de presupuesto y la supuesta tramitación de un centro de salud nuevo.
- Realidad oficial: Tras una consulta parlamentaria, el Gobierno de Canarias ha confirmado oficialmente que solo existe un proyecto de reforma y ampliación de las instalaciones actuales; no hay constancia de un edificio de nueva planta.
- Contrato fuera de plazo: Recientemente se aprobó una modificación de crédito de 68.000 euros para esta actuación, sin que se hayan aclarado los nuevos plazos de entrega.
Impacto en la atención sanitaria
La prolongación de los trabajos durante 60 meses para una superficie de apenas 71 metros cuadrados está provocando serias dificultades en el día a día del centro:
- Incidencias estructurales: Profesionales y usuarios han reportado problemas de humedades y deficiencias en la ventilación derivadas de la obra inacabada.
- Servicio condicionado: La convivencia con los trabajos afecta a la calidad asistencial y a las condiciones de trabajo del personal sanitario.
La portavoz Ana García advierte que la comunidad educativa y vecinal está al límite de su paciencia, no descartando el inicio de una recogida de firmas para exigir que «lo urgente se termine de una vez», tras media década de anuncios y promesas incumplidas.



