LA PALMA DE ANTES · MEMORIA
Picos, palas y bulldozer: la construcción del primer aeropuerto de La Palma, en trece fotografías
Las imágenes de la colección de nuestro colaborador José Ayut Santos —fotógrafo y coleccionista de fotos— rescatan las obras del aeródromo de Buenavista, en Breña Alta, ejecutadas entre 1953 y 1954. Una cuadrilla de jornaleros palmeros y la primera maquinaria pesada importada a la isla allanaron, a 350 metros sobre el mar, el camino para que La Palma echara a volar.
Redacción El Faro de La Palma · 26 de mayo de 2026
Picos, palas, bulldozers Kaelble y mototraíllas Birtley. Y una cuadrilla de jornaleros palmeros allanando, a 350 metros sobre el mar, la franja de tierra de mil metros por cien que se iba a convertir en el primer aeropuerto de La Palma. Las trece fotografías que nos cede nuestro colaborador José Ayut Santos —fotógrafo y coleccionista de fotos— rescatan la memoria de aquellas obras de 1953 y 1954, las que pusieron a la isla en condiciones de volar. El aeropuerto de Buenavista, en Breña Alta, abrió oficialmente el 22 de septiembre de 1955; funcionó durante catorce años y siete meses, hasta que el 15 de abril de 1970 una nueva pista al nivel del mar, en Mazo, lo dejó atrás.
Antes de Buenavista: el hidroavión que iba a salir de Tazacorte
La primera mención de un servicio aéreo regular en La Palma no la trajo Buenavista, sino la playa de Tazacorte. El 19 de febrero de 1921 el Ministerio de Fomento autorizó a Gumersindo Acosta Hernández a instalar, por cuenta de la compañía Marítimo Canaria, un servicio de transporte aéreo en la zona marítimo-terrestre de la playa tazacortera. La idea era operar con hidroaviones, aprovechando el calado y la orientación de la costa. La autorización quedó en eso: ni la compañía ni el momento histórico —pocos años después de la Primera Guerra Mundial— estaban preparados para sostener la inversión. Pero la isla quedó con la idea metida en la cabeza: La Palma necesitaba volar.
Una explanada a 350 metros sobre el mar
Hubo que esperar tres décadas. En los años cincuenta, el empuje turístico, las nuevas necesidades sanitarias —los traslados urgentes se hacían entonces en barco— y la voluntad del Ministerio del Aire pusieron en marcha la búsqueda de un sitio para el primer aeródromo civil de la isla. El relieve palmero, con montañas que pasan de los 2.300 metros, dejaba muy pocas opciones de llanura cerca del casco urbano. Se eligió Buenavista, en Breña Alta: una pequeña explanada situada a unos 350 metros sobre el mar y a ocho kilómetros de Santa Cruz de La Palma. Allí cabía una franja de mil metros por cien. Allí se construyó.

Picos, palas y la primera maquinaria pesada
Las obras se ejecutaron entre 1953 y 1954 con una cuadrilla numerosa de jornaleros locales —en las fotografías de nuestro colaborador José Ayut Santos se ven hombres con boina, sombrero y camisa remangada— y con maquinaria que en aquella La Palma era pura novedad: bulldozers Kaelble alemanes, una mototraílla Birtley para mover grandes volúmenes de tierra, camiones de plataforma. Picos y palas para los detalles; máquinas pesadas para abrir el terraplén y nivelar la pista que iba a apoyarse sobre el lomo de la medianía. La franja se trazó en sentido 03-21, atendiendo a los vientos dominantes. Para muchos vecinos de Breña Alta fue la primera vez que veían pasar tanta gente —y tanto motor— por aquellos terrenos.




22 de septiembre de 1955: el día que despegó La Palma
El aeropuerto de Buenavista se abrió oficialmente al tráfico aéreo civil de ámbito nacional, al turístico internacional y a las escalas técnicas internacionales el 22 de septiembre de 1955. Las primeras conexiones las cubrieron Junker 52 militares y un puñado de DC-3 de Iberia, que volaban a Santa Cruz de Tenerife en días alternos. En aquellos aparatos cabían los enfermos que necesitaban hospital fuera de la isla, los primeros turistas, los emigrantes que volvían de Venezuela o de Cuba, los estudiantes que se iban a la universidad y los sacos del correo. La Palma, hasta entonces accesible solo en barco, empezó a contarse en horas y no en días.


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Picos, palas y la primera maquinaria pesada que llegó a la isla. Así se hizo, palmo a palmo, el primer aeropuerto de La Palma.
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Una caseta de madera por terminal
Las instalaciones eran modestas hasta lo conmovedor. Una pista de tierra designada con el código 03-21, una plataforma con espacio para una sola aeronave y, como terminal, una caseta de madera con techo de chapa ondulada que hoy se antoja casi de juguete. Las lluvias frecuentes —en pleno medianía húmeda de Breña Alta— dejaban la pista inservible cada poco. En el verano de 1956 hubo que cerrar el aeropuerto para asfaltarla, una obra que no terminó hasta principios de 1958. Solo entonces el aeródromo recuperó algo parecido a una operativa estable.

Las lluvias, los vientos y un aeropuerto que rara vez salía a su hora
Pero el asfalto no resolvía el problema de fondo. La proximidad de las montañas, los vientos cruzados y la niebla estancada obligaron a suspender vuelos en más de quince ocasiones en muy poco tiempo. Ni mejorar el drenaje ni levantar una calle de rodadura sirvieron. El aeropuerto rara vez salía a su hora; las cancelaciones se acumulaban; y los pasajeros aprendieron a llegar al aeródromo con la incertidumbre de si volarían o no. Para una isla que estaba descubriendo que se podía vivir conectada con el resto del archipiélago, esa intermitencia era ya insostenible.
Mazo, la solución que cerró Buenavista
A comienzos de los años sesenta, las autoridades aeronáuticas decidieron buscar un emplazamiento nuevo. Lo encontraron en Mazo, en una franja paralela a la costa y casi al nivel del mar, lejos de las nubes y los vientos de medianía. Las obras se prolongaron casi una década. El 15 de abril de 1970, la pista de Mazo entró en servicio. Buenavista cerró ese mismo día. Tras catorce años y siete meses operando contra la meteorología, el primer aeropuerto de La Palma quedaba apagado. La isla volaría a partir de entonces desde el sur.
Lo que queda hoy
Pasado medio siglo, el viejo recinto sigue ahí, en silencio. La pista y la caseta originales se perdieron, pero el topónimo —«el aeropuerto viejo»— se mantiene en el habla popular de Breña Alta, y los palmeros con edad para recordar el primer vuelo lo siguen contando como una historia familiar: el día que el padre se subió al DC-3, el primer viaje a la península, la maleta de cartón. Las fotografías que ha querido ceder a El Faro de La Palma nuestro colaborador José Ayut Santos —fotógrafo y coleccionista— rescatan la memoria de aquellos meses de obras en que la isla se preparaba para el aire.
FICHA DEL AEROPUERTO DE BUENAVISTA
- Ubicación: Buenavista (Breña Alta), a unos 350 metros sobre el mar y 8 km de Santa Cruz de La Palma.
- Construcción: 1953-1954.
- Inauguración: 22 de septiembre de 1955.
- Pista: designada 03-21, de 1.000 × 100 metros. De tierra al principio; asfaltada en 1958.
- Terminal: caseta de madera con techo de chapa ondulada. Plataforma para una sola aeronave.
- Operadores: Junker 52 militares y DC-3 de Iberia, en días alternos, con destino a Santa Cruz de Tenerife.
- Cierre: 15 de abril de 1970, al entrar en servicio la nueva pista de Mazo.
- Años en activo: 14 años y 7 meses.
LA PALMA DE ANTES
Estas trece fotografías las cede a El Faro de La Palma nuestro colaborador José Ayut Santos, fotógrafo y coleccionista de fotos, para la sección «La Palma de antes». Si usted —o alguien de su familia— guarda imágenes de un oficio, una calle, un edificio que ya no está, una fiesta o un rincón, puede hacérnoslas llegar a través de los canales del periódico: la memoria de La Palma se construye entre todos.
Fuente: Aena · Historia del Aeropuerto de La Palma. Fotografías: colección de José Ayut Santos.



