Un equipo liderado por la Universidad de Granada, con colaboración canaria, validó la herramienta con datos de la erupción de La Palma en 2021, logrando anticiparla con nueve horas de margen
REDACCIÓN | EL FARO DE LA PALMA, 5 de noviembre de 2025
LA PALMA – Un equipo internacional de investigadores, liderado por la Universidad de Granada (UGR) y con la colaboración de instituciones de México, Nueva Zelanda y Canarias, ha desarrollado una herramienta que podría suponer un salto cualitativo en la gestión de riesgos en el archipiélago. Se trata de un sistema basado en Inteligencia Artificial (IA) capaz de anticipar erupciones volcánicas con al menos 12 horas de antelación y, de forma igualmente crucial, confirmar su finalización en apenas tres horas.
Este avance, que ha sido publicado en la prestigiosa revista Journal of Volcanology and Geothermal Research, fue validado utilizando datos reales de la erupción del volcán de La Palma en 2021.
¿Cómo funciona la IA volcánica?
El sistema no se basa en un solo parámetro, sino que analiza de forma conjunta tres indicadores sísmicos que, procesados en tiempo real, revelan el comportamiento interno del volcán.
- Entropía de Shannon: Mide el «desorden» de las señales sísmicas. Los investigadores han observado que una disminución de la entropía (es decir, un aumento del «orden» en las señales) sugiere que el sistema se está organizando de forma previa a una erupción.
- Índice de Frecuencia: Analiza los cambios en las frecuencias dominantes de los sismos, que están asociadas a las diferentes fases de movimiento del magma.
- Curtosis: Se trata de un análisis estadístico que permite detectar eventos sísmicos muy impulsivos, que a menudo pasan desapercibidos en los análisis convencionales.
Validada con éxito en La Palma
El verdadero potencial de la herramienta se demostró al aplicarla a los datos de la crisis sísmica de La Palma en 2021. Según la UGR, el procesamiento algorítmico de estos tres parámetros pudo anticipar con nueve horas de margen la erupción que finalmente tuvo lugar el 19 de septiembre.
Igualmente importante fue su capacidad para determinar el fin de la crisis. La IA pudo definir el final de la erupción cuando la entropía registrada «cambió drásticamente», un dato que coincidió con la última evidencia visual de actividad en el cono. Esto permitiría confirmar el cese de la actividad en solo tres horas, reduciendo drásticamente la incertidumbre para la población y los gestores de la emergencia.
El sistema, implementado por expertos como el profesor Jesús Ibáñez (Instituto Andaluz de Geofísica, UGR) y la profesora Carmen Benítez (Departamento de Teoría de la Señal, UGR), ya ha sido probado con éxito en volcanes de España, México, Grecia, Italia, Estados Unidos, Perú y Rusia.
Para islas volcánicamente activas como La Palma, la posibilidad de activar protocolos de evacuación y alarma con un margen de hasta 12 horas podría contribuir decisivamente a salvar vidas y reducir el enorme impacto social de futuros eventos eruptivos.



