El Mercado de La Recova en Santa Cruz de La Palma ha retomado con éxito la iniciativa “Somos lo que Comemos”, un evento que busca poner en valor la gastronomía canaria y los mercados tradicionales. Tras el aplazamiento sufrido en marzo por el mal tiempo, la programación ha regresado con una agenda cargada de sabores, aprendizaje y cultura.
Redacción El Faro de La Palma | 24 de abril de 2026
La celebración, impulsada por el Gobierno de Canarias, se desarrolla durante este viernes 24 y sábado 25 de abril. El objetivo principal es la promoción de los productos de cercanía y la dinamización de los mercados como piezas fundamentales de la economía social del Archipiélago.
Gastronomía en vivo y sabores de la tierra
La primera jornada ha estado marcada por la alta participación y la calidad de los productos palmeros:
- Cata de quesos: El día comenzó resaltando la tradición quesera de la isla.
- Showcookings: Chefs locales como Rubén Medina (Pastelería Zulay) y Josué Martín (El Altillo) mostraron al público cómo elaborar platos creativos utilizando ingredientes de proximidad.
- Vinos canarios: La sumiller Nuria España dirigió una cata centrada en jóvenes elaboradores de las islas, permitiendo a los asistentes conocer nuevas referencias del sector vitivinícola.
- Cierre estelar: El chef David Pérez, del Restaurante Carmen, clausuró la sección gastronómica del viernes acompañado por el viceconsejero de Industria, Comercio y Consumo, Felipe Afonso El Jaber.
Talleres infantiles y música para el sábado
La actividad no se detiene y mañana, 25 de abril, el mercado ofrecerá propuestas para toda la familia. De 10:00 a 13:00 horas se llevarán a cabo talleres infantiles sobre consumo responsable y sostenibilidad, diseñados para concienciar a los más pequeños sobre la importancia de lo que consumimos.
A partir de las 13:00 horas y hasta la medianoche, el ambiente cambiará para dar paso a actuaciones musicales en directo, convirtiendo el espacio comercial en un punto de encuentro festivo y cultural.
Esta estrategia de dinamización reafirma el papel de los mercados tradicionales no solo como puntos de venta, sino como espacios de identidad local y apoyo directo al comercio de cercanía.



