La chef María Hernández y el agricultor Daniel Mentrel pusieron en valor el producto local en el mercadillo, en el marco de la campaña de la Reserva de la Biosfera contra el robo de este fruto.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 9 de noviembre de 2025
VILLA DE MAZO. El Mercadillo de Villa de Mazo fue escenario este sábado de una experiencia que unió sabor, territorio y conciencia. De la mano de la chef pastelera María Hernández (La Marilería) y el agricultor Daniel Mentrel (Asociación «Aurelio Acevedo»), el público descubrió nuevas formas de disfrutar de las castañas de La Palma, en la primera gran acción de la campaña «B̶ú̶s̶c̶a̶t̶e̶ Cómprate las castañas».
El evento, que incluyó un showcooking y una degustación gratuita, es la punta de lanza de una campaña de concienciación lanzada a principios de mes por la Reserva de la Biosfera de La Palma, con el apoyo de Parques Nacionales y la colaboración de la asociación de agricultores.



El «castañicidio» existe
El objetivo de la campaña es frenar una práctica dañina normalizada bajo la excusa del «siempre se ha hecho»: el robo de castañas en fincas privadas. Como reza el manifiesto de la campaña: «Lo que para ti es un paseo, para muchos agricultores es una finca vacía, una cosecha perdida, la economía local que se resiente, una medianía más que queda abandonada».
La iniciativa busca concienciar sobre este «castañicidio», pidiendo a la población que no recoja castañas sin permiso y que, en su lugar, fomente la compra de producto local en los mercados.
Sabor y conciencia en Mazo
El evento de ayer en Mazo, realizado en colaboración con el Ayuntamiento, fue el ejemplo perfecto de esta filosofía. Los asistentes no solo degustaron elaboraciones con la castaña como protagonista, sino que también participaron en una conversación abierta sobre el trabajo agrícola, el valor de las medianías y cómo frenar esta lacra.
La campaña «B̶ú̶s̶c̶a̶t̶e̶ Cómprate las castañas» continuará durante todo el mes de noviembre con más acciones en municipios clave como El Paso, Breña Alta y Breña Baja, para recordar que «detrás de cada castaña hay historia, esfuerzo y territorio».



