Con motivo de la celebración cada 24 de enero del Día Internacional de la Educación, se invita a reflexionar sobre el alcance del acto educativo. Más allá de lo académico, la Asociación Salud Mental La Palma subraya que educar implica acompañar el desarrollo emocional de los menores, entendiendo que el aprendizaje solo es posible desde el bienestar psicológico.
Redacción – El Faro de La Palma | 23 de enero de 2026
Cada 24 de enero, el Día Internacional de la Educación se convierte en una oportunidad para analizar el verdadero propósito de la enseñanza. Durante mucho tiempo, el éxito educativo se vinculó exclusivamente al esfuerzo individual y la capacidad intelectual. Sin embargo, la experiencia diaria en las aulas y los avances en neuroeducación demuestran que ningún aprendizaje significativo florece si un niño o una niña no se siente seguro, escuchado y emocionalmente estable.
La neuroeducación confirma que el estrés crónico y la ansiedad bloquean funciones ejecutivas fundamentales como la atención, la memoria y la planificación. Por ello, la educación emocional no debe ser una asignatura aislada, sino un eje transversal que involucre a familias y comunidad, tanto dentro como fuera de los centros educativos.
El contexto de La Palma
En la isla de La Palma, un territorio con un fuerte sentido comunitario pero marcado por acontecimientos de gran impacto emocional como la pandemia de 2020 y la erupción volcánica de 2021, esta necesidad se ha vuelto prioritaria. Las consecuencias sociales y psicológicas vividas por muchas familias han evidenciado que el proceso educativo no puede desarrollarse plenamente sin seguridad emocional y apoyo constante.
La labor de la Asociación Salud Mental La Palma
Desde 1998, la Asociación Salud Mental La Palma, entidad sin ánimo de lucro, trabaja para mejorar la calidad de vida de las personas con problemas de salud mental y sus familias. Su labor preventiva y educativa con la población infanto-juvenil es fundamental, actuando en estrecha coordinación con los centros educativos.
Uno de sus ejes principales es el refuerzo educativo y pedagógico para menores con dificultades de aprendizaje o en situaciones de vulnerabilidad. Este apoyo integral busca mejorar el rendimiento académico, pero también fortalecer la autoestima y los hábitos de estudio. Además, la asociación desarrolla Grupos de Ayuda Mutua para niños y niñas de entre 7 y 13 años, y realiza acciones de sensibilización en centros escolares para promover una visión positiva e inclusiva de la salud mental.
Talleres, campus y actividades familiares complementan esta intervención, ofreciendo espacios seguros para gestionar emociones y relaciones cotidianas. En definitiva, el mensaje de la entidad para este día internacional es que apostar por una educación que integre la salud mental es invertir en resiliencia y futuro para la comunidad palmera. Enseñar es un acto humano que permite a las personas aprender a cuidarse, a cuidar a otros y a construir un proyecto de vida con sentido.



