Con motivo del Día Mundial del Agua, la Casa Salazar ha acogido una jornada técnica para analizar los retos del sistema hídrico insular. El vicepresidente Juan Ramón Felipe advierte que, aunque las lluvias recientes dan un respiro, la isla debe seguir apostando por la desalinización y la regeneración para asegurar el recurso.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 24 DE MARZO DE 2026.
La Palma ha celebrado este martes el Día Mundial del Agua con un mensaje de realismo y planificación. En un encuentro que ha reunido a expertos en hidrogeología y derecho en la Casa Salazar, el Cabildo Insular ha defendido su hoja de ruta para transformar un sistema que tradicionalmente dependía de las galerías en un modelo resiliente y diversificado.
El vicepresidente y consejero de Aguas, Juan Ramón Felipe, ha subrayado que la gestión hídrica es hoy una «prioridad estratégica» tras la emergencia volcánica. Según Felipe, la isla se ha convertido en un referente para el estudio del agua en contextos geológicos complejos, lo que obliga a tomar decisiones basadas en la ciencia y no en «soluciones de corto recorrido».
Los tres pilares de la estrategia hídrica
La gestión del Consejo Insular de Aguas se asienta ahora sobre tres ejes fundamentales para garantizar que no falte el recurso en los hogares y campos de la isla:
- Diversificación: Incorporación de la desalación y el agua regenerada para no depender únicamente de las lluvias y los nacientes.
- Eficiencia: Apuesta por la digitalización de las redes para detectar y reducir las pérdidas de caudal.
- Corresponsabilidad: Un llamamiento a que todos los agentes, desde las comunidades de regantes hasta el consumidor final, hagan un uso consciente del recurso.
Un respiro que no es la solución A pesar de la intensa lluvia que afecta a la isla en estas horas, el consejero ha lanzado un aviso importante: «La lluvia de estos días nos da un respiro, pero no una solución definitiva». El Cabildo insiste en que el cambio climático obliga a mantener activos los procesos de modernización de infraestructuras de forma permanente.
La jornada también ha servido para poner en valor el papel de las comunidades de regantes y los avances en el marco jurídico canario, buscando un modelo de gobernanza que proteja el agua como parte esencial de la identidad palmera.



