La consejera de Educación, Susa Armas, sale al paso de las críticas y asegura que el proyecto será un ecosistema público-institucional. El objetivo es que los jóvenes palmeros tengan acceso a becas y formación de prestigio nacional sin salir de la isla, convirtiendo a La Palma en un imán de conocimiento.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 24 DE MARZO DE 2026.
La hoja de ruta para la creación del Centro Interuniversitario de La Palma ha generado un intenso debate sobre el modelo educativo que necesita la isla. Desde el Cabildo Insular se defiende un proyecto de carácter internacional que actúe como plataforma para que universidades españolas de prestigio impartan formación reglada en territorio palmero, contando además con el respaldo de las instituciones científicas ya presentes.
El conflicto de intereses surge ante las acusaciones de una posible «privatización» del servicio. La consejera de Educación, Susa Armas, ha calificado estas afirmaciones de «falsedades y demagogia», insistiendo en que el centro mantendrá su naturaleza pública. Según Armas, el ruido político está intentando «asustar a las familias» ante un proyecto que, en realidad, busca igualar las oportunidades de los estudiantes de la isla con los de grandes capitales como Madrid o Barcelona.
Retención de talento y becas Para el grupo de gobierno, este centro no es solo un edificio, sino una herramienta estratégica para la retención del talento. La propuesta incluye la generación de becas, proyectos de investigación y una oferta formativa que hasta ahora obligaba a los jóvenes a emigrar. «Queremos dejar de ser una isla que solo exporta jóvenes para convertirnos en una que atrae conocimiento», subraya la consejera.
El Cabildo trabaja actualmente en consolidar este ecosistema que permitirá a La Palma posicionarse en el mapa de la innovación y el progreso social, sumando apoyos de instituciones públicas de alto nivel para garantizar que el centro sea un laboratorio vivo de cultura y ciencia accesible para todos.



