El Cabildo de La Palma y el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja del CSIC están testando un sistema pionero de despresurización para extraer el CO2 acumulado en los edificios de Puerto Naos y La Bombilla. La técnica reconduce el gas desde los sótanos y plantas bajas hacia puntos exteriores no habitables, donde se libera de forma controlada en la atmósfera. El objetivo: acelerar el regreso seguro de las familias a sus casas.
Redacción El Faro de La Palma · 5 de mayo de 2026
El Cabildo de La Palma lidera, junto al Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja (IETcc-CSIC), un trabajo de ingeniería puntera para la gestión del dióxido de carbono que sigue concentrándose en los núcleos de Puerto Naos y La Bombilla cuatro años después de la erupción del Tajogaite. El proyecto se centra en sistemas de despresurización del terreno y de los edificios, una técnica avanzada que permite captar el CO2 acumulado en las estructuras de las viviendas y reconducirlo de forma segura.
Cómo funciona el sistema
El sistema diseñado por los expertos del Eduardo Torroja trabaja sobre la presión del aire en los cimientos y cámaras de aire de los edificios, así como en los puntos exteriores con mayor concentración de CO2. Mediante la instalación de conductos y extractores específicos, se logra extraer el gas de las zonas críticas —como sótanos o plantas bajas— y transportarlo hacia puntos de evacuación no habitables. Una vez allí, el CO2 se libera a una altura y en condiciones que permiten su dilución natural en la atmósfera sin riesgo para las personas.
«Convertir los edificios en espacios técnica y sanitariamente seguros»
El presidente del Cabildo, Sergio Rodríguez, defiende que esta línea de trabajo es «fundamental para dar certidumbre a los vecinos». «No nos limitamos a monitorizar el gas. Estamos buscando, junto a los mejores ingenieros del país, la forma de intervenir físicamente en los edificios para convertirlos en espacios técnica y sanitariamente seguros», sostiene. La elección del Instituto Eduardo Torroja, centro de referencia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), responde precisamente a la necesidad de contar con soluciones avaladas por la experiencia en patología de la construcción y física edificatoria.
Una segunda fase: aprovechar industrialmente el CO2
Rodríguez avanzó además que se está trabajando en una segunda fase de aprovechamiento industrial del CO2, una vía que el Cabildo se plantea como oportunidad estratégica para «convertir un desafío ambiental en un recurso económico valioso». La idea es que el gas que ahora supone un problema para los vecinos pueda servir, a medio plazo, como materia prima para procesos industriales o investigaciones canarias.
«La Palma como laboratorio internacional»
El Comisionado Especial para la Reconstrucción de La Palma, Héctor Izquierdo, ha puesto en valor la colaboración interadministrativa que está permitiendo este avance. «La suma de capacidades, recursos y conocimiento técnico-científico no solo permite avanzar con mayor eficacia y seguridad en la recuperación de las zonas afectadas, sino que también consolida a La Palma como un laboratorio de referencia internacional, donde la ciencia de primer nivel y la cooperación institucional se convierten en un modelo para afrontar futuras catástrofes», ha defendido.
Siguiente paso: protocolo replicable
La técnica de despresurización se suma a otras medidas que ya están en marcha en Puerto Naos: la red de sensores de monitorización continua y los sistemas de ventilación forzada. Los resultados de los ensayos actuales permitirán definir un protocolo de actuación replicable en los inmuebles que aún presentan concentraciones de gas superiores a las permitidas, lo que aceleraría el proceso de retorno de las familias a sus hogares con todas las garantías de seguridad.



