Carlos Cabrera denuncia que la falta de impulso político mantiene bloqueados proyectos estructurantes ya aprobados. El debate se centra ahora en la necesidad de pasar de los anuncios a la ejecución real para reducir la dependencia económica actual y fijar población en el territorio.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 23 DE MARZO DE 2026.
La estrategia turística de La Palma atraviesa un momento crítico de «promesas vacías». A pesar de contar con instrumentos de planificación ya validados, la isla no ha logrado materializar nuevas instalaciones que aporten la capacidad necesaria para competir en el mercado actual. Esta situación de parálisis no solo afecta al sector servicios, sino que debilita de forma directa al sector primario y a la conectividad exterior de la isla.
Un modelo de convivencia entre escalas La propuesta sobre la mesa defiende un equilibrio que evite la masificación pero garantice la viabilidad económica. El conflicto de intereses radica en la lentitud de la gestión administrativa frente a la urgencia social:
- Instalaciones estructurantes: Proyectos de mayor envergadura que aporten diferenciación y volumen.
- Iniciativas de pequeña escala: Hoteles emblemáticos, alojamientos urbanos y viviendas vacacionales reguladas que complementen la oferta.
- Alianza con el campo: Entender el turismo como un generador de demanda para el producto local, no como un sustituto de la agricultura.
De la planificación a la realidad Tras tres años de legislatura, la crítica se centra en la gestión de Coalición Canaria, a la que se acusa de detener la maquinaria inversora. «La isla no puede quedarse en anuncios o en proyectos que no avanzan», señalan las voces críticas, urgiendo a establecer prioridades claras, plazos de ejecución y seguridad jurídica para las inversiones planteadas.
La debilidad del sector alojativo tiene un efecto dominó: si no hay camas, no hay vuelos; y si no hay conectividad, el resto de los sectores productivos pierden competitividad. El reto inmediato del Cabildo es demostrar que la hoja de ruta turística es algo más que un documento de buenas intenciones y que puede convertirse en una herramienta real para que los jóvenes palmeros desarrollen su proyecto de vida sin tener que abandonar la isla.



