Los socialistas exigen al alcalde, Javier Pérez, que aclare si apoya el modelo de la Universidad de Navarra planteado por el Cabildo o si prioriza el fortalecimiento de la educación pública canaria. La propuesta privada supondría un coste inasumible para la mayoría de las familias palmeras, profundizando la brecha social en el acceso a los estudios superiores.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 23 DE MARZO DE 2026.
El Valle de Aridane se encuentra en una encrucijada educativa que definirá las oportunidades de las próximas generaciones. El Partido Socialista ha trasladado al pleno municipal la inquietud sobre el modelo de implantación universitaria en la zona, tras los movimientos del Cabildo de La Palma para atraer a la Universidad de Navarra, una institución privada cuyos costes por curso oscilan entre los 15.000 y 20.000 euros.
¿Educación para todos o para una minoría? El conflicto central de este debate reside en la accesibilidad. Frente a la apuesta de Coalición Canaria por atraer instituciones privadas externas, el PSOE defiende un modelo arraigado en el sistema público canario, concretamente a través del fortalecimiento de la Universidad de La Laguna (ULL) y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). Los socialistas advierten de que una universidad de élite en el Valle no resolvería las necesidades de la mayoría de los jóvenes palmeros, sino que crearía un sistema de dos velocidades.
Silencio institucional y contradicciones políticas La crítica socialista se dirige también a la «falta de información» del alcalde, Javier Pérez, quien en el último pleno evitó entrar al fondo del asunto, calificando las propuestas del Cabildo de «ocurrencias maravillosas». Para la oposición, esta ambigüedad es preocupante, especialmente cuando desde el Gobierno de Canarias se denuncia una política de infrafinanciación hacia las universidades públicas mientras se facilita la entrada de entidades privadas de la Península.
La disposición de la universidad pública El debate coincide con las recientes señales enviadas por el rector de la Universidad de La Laguna —de origen palmero—, quien ha dejado la puerta abierta a reforzar la presencia de la institución pública en la isla. El sector educativo palmero observa con atención este escenario, donde se juega algo más que la construcción de un campus: se decide si el desarrollo formativo del Valle será un motor de igualdad o un factor de exclusión basado en la capacidad económica de las familias.



