El Consejo declara la situación de «coyuntura económica» para activar ayudas directas. Los pescadores artesanales perdieron zonas ricas en viejas, meros y pulpos, obligándoles a faenar más lejos con mayor coste.
REDACCIÓN. EL FARO DE LA PALMA, 10 de Diciembre de 2025.
TAZACORTE.-El mapa submarino de La Palma cambió para siempre el 19 de septiembre de 2021, y con él, la economía de muchas familias del mar. El Consejo de Gobierno de Canarias ha aprobado hoy miércoles una partida de 100.501 euros en ayudas directas destinadas al sector pesquero de Tazacorte. El objetivo es compensar una realidad que sigue vigente cuatro años después: la pérdida de los caladeros tradicionales devorados o alterados por la erupción.
Para agilizar este trámite, el Ejecutivo ha acordado la declaración de «coyuntura económica», reconociendo que la flota costera artesanal del municipio bagañete sigue sufriendo las secuelas del volcán en su cuenta de resultados.
De la abundancia a la incertidumbre
Antes del volcán, los pescadores de Tazacorte explotaban un «mosaico» submarino de alto valor ecológico muy cerca de la costa. Era la despensa de la Isla: sardinas, caballas, viejas, samas, meros, pulpos y lapas.
La llegada de las coladas al mar no solo sepultó físicamente estas zonas, sino que las restricciones de seguridad posteriores obligaron a la flota a paralizar su actividad en la zona cero y, posteriormente, a desplazar su esfuerzo pesquero a áreas mucho más alejadas. Esto se ha traducido en más gasto de combustible y más tiempo de navegación para obtener capturas, a menudo, con mayor incertidumbre.
Una recuperación lenta bajo el agua
Aunque los informes científicos señalan que la vida se abre paso en las nuevas fajanas con una «recuperación ecológica relativamente rápida», la situación sigue siendo frágil. Los procesos de recolonización están en curso, pero las especies de crecimiento lento y los ecosistemas de fondo rocoso aún no permiten volver a la normalidad productiva de antaño.
Esta ayuda busca, por tanto, garantizar la estabilidad socioeconómica de la Cofradía y sus profesionales mientras se gestiona de forma sostenible la vuelta a la vida de los recursos marinos del litoral occidental.



